El presidente de la Nación, Alberto Fernández,había adelantado en el debate presidencial,  cuando le espetó al ex presidente, Mauricio Macri, que el único empleo que había crecido durante su gestión era el de “los chicos que repartían pizzas”, dejando entrever cuál sería su política para con las apps de delivery.

También, un twit de Cecilia Todesca, hoy vicejefa de Gobierno, indicaba: “regular, más temprano que tarde”, a las apps de delivery y convertir a los “rappitenderos” y “Glovers” que hoy llenan la ciudad, en trabajadores. 

Al respecto, fuentes del Gobierno confirmaron a Infotechnology algunos detalles del proyecto que, en principio, buscaría regular una actividad que hoy no tiene regulación alguna. Se trataría de generar una legislación que trate a los repartidores como empleados en relación de dependencia y no como emprendedores autónomos. Así, tendrían los mismos derechos que un trabajador registrado bajo esa modalidad: aguinaldos, vacaciones, obligatoriedad de ART, días de enfermedad, entre otros. 

Se destaca que la regulación sería única en el mundo. Ocurre que en otros países se ha avanzado con regulaciones respecto de las apps de transporte, como Uber, o de hospedaje, como Airbnb, pero no hay todavía ningún antecedentes en el rubro del delivery. No es poca cosa: afectaría a casi 80.000 personas.

Desde el Gobierno confirmaron también que esta semana, reunirán a las partes interesadas para discutir la letra chica. Sindicatos y empresas serán llamados a la mesa de diálogo. Por estas horas, las startups no recibieron noticias del Gobierno sobre los detalles del proyecto de ley. 

Consultados por Infotechnology ,  Rappi, PedidosYa y Glovo se negaron a hacer declaraciones para confirmar si la nueva reglamentación planteada afectaría sus operaciones en el país.

En cambio, en Uber Eats sí recalcaron que esperan que la legislación no pegue de lleno en “la naturaleza del servicio”. Y agregaron: “Nos parece interesante que hoy se esté dando esta conversación que tiene en cuenta la realidad de muchas personas que utilizan apps de deliveries. Es importante en este sentido que una legislación de este tipo contemple la naturaleza de la actividad, ya que de lo contrario, atentaría contra la posibilidad de miles de repartidores de acceder a una fuente de ingresos”. 

Desde el Gobierno adelantan que el proyecto tendría en cuenta algunas características de la actividad: no habrá un mínimo de horas para “estar conectado” en la app. Aunque las obligaciones patronales sí serían las mismas que las de cualquier trabajador.