Por seis votos contra uno, el jurado descartó la anulación del jury y separó a Freiler de su cargo. Fue acusado de no poder justificar su patrimonio a pesar de que en una investigación penal por enriquecimiento ilícito había sido sobreseído. Cambiemos pudo avanzar con el proceso gracias a una maniobra “irregular e ilegal”.

Como quería Mauricio Macri, el camarista Eduardo Freiler fue finalmente destituido por el jurado de enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura.

El veredicto fue leído esta mañana sin la presencia de Freiler, quien estuvo representado durante la audiencia por su abogado José María Olivares.

Por seis votos contra uno, el jurado descartó la anulación del jury, como había pedido el camarista, y lo separó por presunto mal desempeño y por no haber podido justificar su patrimonio ni sus gastos.

Los votos que determinaron la destitución fueron los de Inés Cantisani, Mario Márquez, Walter Barrionuevo, Silvia del Rosario Giacoppo, Hugo Marucci y Raúl Piaggio, mientras que la diputada nacional Diana Conti se pronunció en disidencia al entender que el juicio político estaba viciado de nulidad por irregularidades cometidas por el Consejo de la Magistratura durante la investigación.

Los fiscales en el proceso de remoción, el diputado Pablo Tonelli (Cambiemos) y el abogado Miguel Piedecasas, sostuvieron que Freiler no pudo explicar cómo obtuvo cerca de 16 millones de pesos, según un análisis de sus ingresos y gastos desde 2012 hasta octubre de 2016.

El camarista ya había sido sobreseído por enriquecimiento ilícito, pero los consejeros del macrismo decidieron avanzar igual, sobre todo por sus fallos contrarios a los intereses de la Casa Rosada.

Como el oficialismo no lograba sumar los votos necesarios para acusarlo, avanzó con una denuncia contra el senador Ruperto Godoy por ocupar el Consejo de la Magistratura sin ser abogado, un requisito que no aparece en la ley. Por una sentencia de Cámara que no estaba firme, le impidieron a Godoy participar de la votación. Su reemplazante, que ya había sido elegido, tampoco pudo votar porque el oficialismo demoró la jura.

Antes de ser destituido, Freiler consideró esta maniobra como “irregular e ilegal” y advirtió que la intención del Gobierno, con este tipo de persecuciones, es “disciplinar al Poder Judicial”.