Cambiemos había hecho una extensa campaña criticando al kirchnerismo por utilizar los fondos de los jubilados de manera discrecional. Si bien el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) fue creado durante el gobierno anterior bajo la gestión de Diego Bossio, ninguno de los dos gobiernos pudo evitar recurrir a ese dinero para financiar otros gastos del Estado Argentino.

En esta oportunidad tomó unos 660 millones de dólares, a través de una suscripción directa de Letras del Tesoro y ya obtuvo más de 1.100 millones a través de este mecanismo.

Son Letras con un plazo de un año de vencimiento, que se tomarán en dólares o en pesos al tipo de cambio oficial del día y pagarán una tasa de interés anual del 4,2%. El monto suscripto equivale a unos 10 mil millones de pesos, al tipo de cambio actual.

El doble discurso en éste sentido, se inició cuando el 2 de mayo pasado, el Estado tomó, como en esta oportunidad, unos 500 millones de dólares del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. En dos meses, el Tesoro tomó deuda con la ANSeS por U$S1.160.500.000.

Según la resolución 108 del ministerio de Hacienda, las Letras del Tesoro serán transferibles. Esto quiere decir que la ANSeS podrá revenderla en el mercado de capitales, a la cotización del momento.

El megaproyecto que se está discutiendo en el Congreso, permite la venta de activos del FGS para pagar el aumento de los jubilados y las sentencias a los mismos. Entre su capital, el FGS cuenta con acciones de empresas de primera línea que la actual administración vería bien reprivatizar.