Los operadores del presidente de la nación el Congreso empezaron a encontrar escollos para aprobar leyes con el apoyo del Frente Renovador y el bloque nacido tras la ruptura del Frente para la Victoria a principios de año con Diego Bossio a la cabeza.

En los últimos días, se dejaron ver las debilidades de las alianzas en la cámara baja que en el primer semestre de gobierno levantaba sus manos a favor a todo proyecto oficialista, con excepción del Frene para la Victoria y la izquierda.

Durante esta última semana, el PRO buscó aprobar la ley de reforma política de cara a las primarias, pero no logró consenso.

Intentó ampliar el número de diputados en la cámara de diputados, para resolver su problema de minoría, también fracasó.

Y otra derrota que dejaría al oficialismo entre cuerdas, fue el fracaso de la ley de reforma del Ministerio Público con la intención de desplazar a Alejandra Gils Carbó.

Sin embargo, el partido de Macri iba a recibir más golpes sobre el ring legislativo. Y vendría de uno de los sectores menos esperados, del lado de quienes hasta ahora co gobernaron y le dejaron pasar todos los proyectos al partido de gobierno.

Sergio Massa y Margarita Stolbizer, le dieron un golpe certero al proyecto de ley de participación pública-privada (PPP), que en el camino arrastró también la ley de emprendedores (que el kirchnerismo logró que se frenara por ser poco precisa en varios de sus artículos y por pedido de la Unión de Emprendedores Argentinos, liderada por Rodolfo Llanos, quien acusó al Gobierno de fomentar una ley para grandes empresas).

Al respecto, el massismo sostuvo: "En el Gobierno se creen de verdad que el Congreso es una escribanía. Bueno, el lunes Carrió les avisó con Ministerio Público que esto no es así y este jueves lo hicimos nosotros con la ley de participación pública-privada".

Dentro del bloque del PRO, los desaciertos de la última semana no son un dato menor y perciben que ya se les termina el "veranito" que le dieron desde otros espacios políticos.

“A Emilio (Monzó) le dieron un cronograma y tenemos que cumplirlo. Pero claramente no es posible tener todas las leyes”, dijeron legisladores del bloque oficialista que ya empiezan a ver que el terreno se pone áspero.

Por otra parte, las derrotas legislativas del macrismo, dejaron entrever las fisuras propias dentro del bloque "Cambiemos".

Elisa Carrió, tiró para atrás el proyecto de ley de Reforma de la Procuración, arremetida que dejó boquiabierto hasta a los massistas que sostuvieron que “Tras la arremetida de Carrió enviaron la orden de no tratarlo, luego de seis meses de negociar con nosotros. Es insólito” sostuvieron desde el bloque del Frente Renovador, ya bastante disgustados por el manoseo del oficialismo.

A las claras, para Macri, Carrió es una aliada con la que es difícil convivir y aún intenta tener dentro de la alianza Cambiemos, sabe de los costos de la ruptura del bloque a menos de un año de gobierno.

El proyecto de Reforma Política fue trabado en este caso por los radicales. La semana pasada el proyecto para aumentar la cantidad de diputados que ya Monzó había pactado con Massa, fue rechazado sorpresivamente por los boina blanca que se rebelaron. “No vamos a acompañar esto", sostuvieron.

Macri empieza a encontrar límites en un congreso que hasta ahora le era fácil de domar. Deberá poner un ojo allí, el 2017 es un año clave para renovar votos de confianza para profundizar el "Cambio".