Luego de la tregua entre el Frente Renovador, la CGT y el Gobierno, a Cámara Alta aprobó la media sanción y volvió a Diputados. La iniciativa eleva el mínimo no imponible a 37 mil pesos para los casados con dos hijos y a 27.941 para los solteros.

La Cámara Alta aprobó esta tarde la reforma del Impuesto a las Ganancias por 56 votos a favor, 2 en contra y 12 abstenciones. Convalidaron el proyecto los legisladores de Cambiemos, parte del PJ-FPV y senadores de otros bloques minoritarios. En contra se manifestaron los senadores Ruperto Godoy y Daniel Persico, ambos del PJ-FPV, y se abstuvieron Liliana Fellner, Marcelo Fuentes, María Virginia García, Anabel Fernández Sagasti, Hilda Aguirre, Ana Almirón, María Ester Labado, María Sacnun, María Pilatti de Vergara y Nancy González (PJ-FPV), y Adolfo Rodríguez Saa y Liliana Negre de Alonso (Compromiso Federal).

Si bien Diputados ya había dado media sanción a un proyecto que elevaba a 44.000 pesos el mínimo no imponible para los casados con dos hijos y a 34.500 pesos para los solteros, beneficiando a un millón de trabajadores, el gobierno de Mauricio Macri impulsó negociaciones con el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, y elaboraron una nueva iniciativa que contó con el aval de la CGT y los gobernadores.

La iniciativa que se votó hoy en el Senado modificó las escalas para sacar del pago del impuesto a unos 400 mil trabajadores, ya que el piso del mínimo no imponible será de 37 mil pesos para los casados con dos hijos y de 27.941 para los solteros. Ahora deberá ser tratada por la Cámara Baja, donde el oficialismo descuenta su sanción definitiva.

Aunque en ese acuerdo tuvo que resignarse a una escala superior a la que pretendía en un principio, el Gobierno nacional consiguió varios de sus objetivos, como eliminar la creación de dos impuestos previstos en la media sanción de Diputados: a las mineras y a la renta financiera. Una parte del costo fiscal se cubrirá con un aumento del impuesto al juego y otro del 15 por ciento al dólar futuro especulativo, por única vez.

Además, Macri se ahorrará otro tanto al disminuir las escalas y el mínimo no imponible en comparación con lo aprobado en Diputados. Por ejemplo, el mínimo no imponible pasó de 44 mil pesos en la media sanción, a 37 mil pesos en el dictamen firmado ayer. De todas maneras, representa una mejora frente a los 34.500 pesos que propuso Prat Gay.

La pérdida en la recaudación en las arcas provinciales será compensada por el Gobierno Nacional, que les repartirá parte del porcentaje de coparticipación que le corresponde por ese mismo tributo. Esto le sirvió al Ejecutivo para conseguir el respaldo de buena parte de los gobernadores peronistas, sumado a las provincias mineras que también rechazaban volver a gravar la actividad luego de que Cambiemos les otorgara a las multinacionales ese beneficio por decreto.