El estudio de Unicef fue elaborado en base a datos del Indec. Implica que uno de cada tres niños argentinos está por debajo de la línea de pobreza.

En la Argentina hay unos 5,6 millones de chicos pobres. Es decir, que uno de cada tres niños argentinos (29,7%) se encuentra por debajo de la línea de pobreza. Además, entre esos 5,6 millones, hay 1.300.000 que se encuentran en la indigencia, por lo que apenas pueden alimentarse todos los días.

Los alarmantes datos surgieron de un nuevo informe de Unicef, en base a datos del Indec del último trimestre de 2016 que fueron proyectados a todo el país.

Los autores del informe "La pobreza monetaria en la niñez y adolescencia en la Argentina", Sebastián Waisgrais, especialista en monitoreo y evaluación de programas de Unicef, y Jorge Paz, investigador del Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (Ielde), sostuvieron que "si se segmenta la población de niños en tres grandes grupos de edad se observa que la incidencia mayor de la pobreza se verifica para el grupo de 13 a 17 años (51%), seguido por el grupo de 5 a 12 años (48%) y 0 a 4 años (45%)".

Cuando se divide por sexos, el informe reveló que los varones tienen tasas de pobreza más elevadas, excepto el grupo de 0 a 4 años, en el que hay una "clara desventaja" para las niñas.

El documento además advierte que "si bien la pobreza afecta al 47,7% de los niños, la tasa aumenta al 85% cuando el chico reside en un hogar cuyo jefe o jefa está desocupado, al 64% cuando es inactivo o al 65% cuando es asalariado informal".

"La pobreza infantil también es mayor en hogares donde la jefa es mujer (55,3%), el jefe o la jefa tiene un bajo nivel educativo (72,5%) o es menor de 25 años (51,6 por ciento)", sostiene la investigación de Unicef, que además destaca que "las diferencias más significativas las padecen los niños que residen en hogares cuyo jefe está desocupado, cuando hay 12 veces más incidencia de la pobreza extrema que cuando es un asalariado formal, y cuando el jefe sólo completó hasta 6 años de educación".

En el informe, los especialistas sostuvieron que la Asignación Universal por Hijo "reduce la pobreza en todos los casos pero mucho más la pobreza extrema que la pobreza en general". "Se puede decir que saca mucha más gente de la indigencia que de la franja que está entre la pobreza y aquellos que no están en la pobreza", destacó la publicación.