Mientras el FPV-PJ intentó dejar sin quórum al oficialismo otro sector les facilito todo para que la reforma del sistema de ART termine convirtiéndose en Ley. Con el caso del Correo Argentino aún fresco la sesión fue por momentos caótica y se terminó de alborotar a raíz de la baja en las jubilaciones.

La reforma al sistema de Riesgos del Trabajo finalmente fue aprobada por escaso margen, en una sesión más que intensa, para colmo de males se filtró la noticia de que el Gobierno quería decretar la baja en las jubilaciones cuestión que alborotó aún más el recinto.

Con el apoyo del massismo, el bloque justicialista, el Movimiento Evita y Progresistas, que garantizaron el quórum, le permitieron al Gobierno aprobar la Ley.

Finalmente la reforma fue aprobada por 88 votos a favor (de Cambiemos y sus aliados provinciales), 23 en contra (de Progresistas, el Movimiento Evita y el Frente de Izquierda, entre otros) y 44 abstenciones (del Frente Renovador, el bloque Justicialista y el Movimiento Popular Neuquino). Los diputados del Frente para la Victoria - PJ (FpV-PJ) se quedaron de pie junto a sus bancas, sin votar, gritándoles para que dejen la sesión sin quórum a quienes se abstenían o estaban en contra.

La clave que perseguía el Gobierno era que le garanticen el quorum, y lo logró con la complicidad del Frente Renovador, el bloque Justicialista, el Movimiento Evita y Progresistas. Aunque votaron en contra pero sin el quorum de estas fuerzas políticas la reforma no salía. Además ayudaron para que Cambiemos pueda abrir la sesión con lo justo y 45 minutos después del horario fijado para la sesión. El diputado Felipe Solà se sentó en su banca, cuando espiraba el tiempo reglamentario, y finalmente se pudo iniciar la sesión.

Después el líder del FR, Sergio Massa, intentó tergiversar los hechos y declaró que: "Si el kirchnerismo se quedaba y votaba en contra, caía la ley. Salvaron al Gobierno". Opinión que por supuesto se cae por su propio peso. El FpV-PJ tenía 57 diputados y necesitaba 66 para que los votos en contra fueran más que los votos positivos.

El Frente para la Victoria-PJ presentó su propio proyecto alternativo y, al defender esa iniciativa, Recalde subrayó: "Otorga carácter optativo a la instancia previa administrativa, preservando el derecho de cada trabajador de acceder a la jurisdicción o someterse a la vía administrativa con carácter previo a someter la controversia a la vía judicial".

A la hora de ver como el oficialismo y una parte de la oposición jugaron de manera combinada los ejemplos sobran. El diputado massista De Mendiguren fue el elegido para hablar del principal argumento del oficialismo para la reforma del sistema de ART: el aumento de la litigiosidad que derivó en un incremento de los seguros que las empresas pagan por sus empleados. Héctor Daer, que forma parte del triunvirato de la CGT, sostuvo:" La realidad que padecen los trabajadores es que son víctimas permanentes de la falta de prevención. Es un proyecto que hubiéramos querido que comenzara con la prevención", pero el dipuatdo del FR defendió la reforma.

Desde el PRO, el diputado nacional Daniel Lipovetzky manifestó: "El proyecto mejora la situación de los trabajadores y sus indemnizaciones, y establece un mandato legal para que trabajemos en la prevención".

Luego en el anecdotario quedó la posición de Facundo Moyano (FR) y Margarita Stolbizer (Progresistas), que ya había sido anticipada por Primereando. La diputada Stolbizer señaló que la ley "cercena severamente el derecho que tiene el trabajador".