Para la ex mandataria, la orden del juez forma parte de un circo mediático del que responsabilizó al presidente Macri para tratar de tapar la "catástrofe social y económica".

Tras los rumores desplegados ayer acerca de un allanamiento ordenado por el juez Claudio Bonadio en la casa de Cristina Fernández de Kirchner en Santa Cruz, la ex presidenta argentina aseguró por medio de sus redes sociales que estos hechos revelarían “una sincronización asombrosa” entre ambos jueces y acusó al presidente Mauricio Macri de tratar de “tapar la catástrofe social y económica que se respira en la calle, y que ha sido provocada por sus medidas”, la cual coincide con la citación de indagatoria ordenada para hoy por el juez Julián Ercolini.

La información del allanamiento trascendió a través de El Destape, que además detalla que la orden de Bonadío “responderá a las presiones de periodistas y funcionarios que durante los últimos días reclamaron públicamente que se apuren los procesos contra funcionarios del anterior Gobierno”.

Además de esta vivienda, serán allanadas otras dos propiedades de la expresidenta en Río Gallegos, que de momento se encuentran alquiladas, por lo cual son familias ajenas a la causa judicial y a la política.

“Bonadío lo sabe, porque sería la segunda vez que las allana en una increíble violación a derechos y garantías. La persecución y la saña con que la misma se lleva adelante es sin límites e inédita desde la vuelta a la democracia”, denunció Cristina.

La expresidenta asegura que se trata de un “circo mediático”. De acuerdo con la información de El Destape, los gendarmes y prefectos llegarán a la casa de Fernández con cascos, chalecos anti balas y armas largas.