En el debate presidencial realizado anoche entre los candidatos de las fuerzas electorales que se presentarán el 27 de octubre próximo, quedo el aspirante a ocupar el ejécutivo por el Frente de Todos fue el más claro, mientras que Mauricio Macr, todoi coucheado y hablando como un alumno que aprendió la lección de memoria, sólo pudo apelar a más de lo mismo, y que se acentuó en los últimos tiempos con lo que ya muchos definen como su gira de despedida: frases hechas, mentiras, fabulación y chicana baratas

Manejando los tiempos a la perfección y sin dejar dudas sobre su experiencia como profesor universitario a la hora de mostrar sus dotes como orador, el candidato del Frente de Todos tuvo al presidente como blanco de sus dardos.

Ya de arranque, nomás, lanzó su primera estocada al recordar el debate del ballottage de 2015, entre Macri y Daniel Scioli. “Quien mintió es el presidente, y quien dijo la verdad está sentado aquí en la primera fila de este salón”, dijo Fernández, como para marcar territorio y mostrar cuál sería su estrategia.

Otro tanto ocurrió cuando, en tono sarcástico, respondió a una referencia de Macri sobre las mejoras de los jubilados durante su gestión: “Ay presidente, presidente… los abuelos no tienen celulares, no pueden pagarlo. Hablemos en serio”.

Y entre las frases más contundentes, lanzó que “el presupuesto en salud cayó 23 % y eso usted no lo sabe, porque sus privilegios son otros. Eso lo entiende: para los usureros todo, para la salud de la gente nada”.

Después de que Macri tiró una chicana de baja estofa contra Axel Kicillof, afirmando que el candidato a gobernador bonaerense podría aplicar “narcoeducación” en la provincia, Alberto, contundente, señaló: “pensé que íbamos a hablar en serio, pero el presidente sigue mintiendo y diciendo disparates”.

Otra más: “El presupuesto educativo desde 2015 a hoy cayó 40 % y el de salud, 43 %. Señor presidente, apueste un poco más, porque solo lo dice, pero no lo hace”.

Por su parte, Macri le respondió con la “herencia kirchnerista”, como su “aislamiento del mundo”, la “corrupción” y el “respaldo a la dictadura de Nicolás Maduro” en Venezuela. Y cuestionó el “dedito” blandido por Fernández, para identificarlo con la oratoria de la ex presidenta Cristina Kirchner.

El presidente sostuvo que el mundo está “frente a la mayor revolución tecnológica y científica de la historia”, y que “se habla de nuevos alfabetismos”, y ya en el colmo del delirio, planteó que “robótica, programación y trabajo en equipo” deben ser parte del “desafío en las escuelas”.

Para Macri, “lo más importante a defender es la libertad” porque, dijo, “es un valor que no se puede negociar”, en razón de lo cual sostuvo que “espera” que “los argentinos entendamos lo que hemos conquistado y lo cuidemos en esta elección”.

En cuanto al resto de los candidatos, Roberto Lavagna se mostró más cómodo en las cuestiones económicas y dejó en claro que se siente más cerca de Alberto que de Mauricio; Nicolás del Caño hizo hincapié en la grave actualidad que se vive en Ecuador; José Luis Espert disparó contra “el curro de los derechos humanos”, mientras que Juan José Gómez Centurión expresó ideas cercanas a la extrema derecha.