El salario actual de los senadores, compuesto por la dieta y los gastos de representación, es de $184.504,35 . Tras los descuentos por seguridad social y el impuesto a las ganancias, les quedan en mano $126.600, 49. Sin embargo, el sobresueldo les permite llevarse un 72% de salario al bolsillo.

Cada uno recibe 20 pasajes de avión y 20 de ómnibus por mes que pueden usar para viajar a cualquier lugar del país. O dárselos a un asesor, familiar o amigo. O canjearlos por dinero en efectivo. Por cada pasaje de avión que devuelven, se llevan $4.437, desde que en junio de 2018 aumentó el valor con respecto a los $ 3.401 que se pagaban hasta entonces, según informó el Senado a Infobae. En tanto que para cambiar los pasajes de ómnibus -de los que sólo pueden canjearse diez- el precio está congelado hace años en 240 pesos.

De esta manera, quienes canjean la totalidad de sus pasajes aéreos y terrestres se llevan un adicional de $91.140  cada 30 días –equivalente a 7,3 salarios mínimos– y redondean un total de $ 217.740,49 de salario de bolsillo.

Estos sobresueldos nacieron con la vuelta de la democracia con el objetivo de que pudiesen trasladarse a Buenos Aires los senadores y diputados del interior del país. Sin embargo, con el paso de los años y con el consenso de las principales bancadas, el sistema terminó por convertirse en un artilugio legal para engrosar las dietas.

El sistema quedó expuesto el año pasado y hubo un compromiso de la vicepresidenta Gabriela Michetti para acabar con esta práctica, pero finalmente no pasó nada y todo sigue igual.

Fuente: Info135