Mañana termina la medida de excepción que redujo a “cero” la alícuota del IVA para los alimentos de primera necesidad que se aplicó en agosto con el objetivo de que la devaluación del peso no afectara tanto en los bolsillos de las personas de menores recursos.

Así, a partir del miércoles, los comercios deberán volver a incorporar el IVA a los precios de los productos, lo que en la práctica supondrá un incremento en el gasto de los contribuyentes.

El Gobierno no prevé renovarla, según indicaron fuentes oficiales, y de acuerdo con la estrategia del gabinete del presidente Alberto Fernández, las necesidades de los sectores más postergados serán atendidos mediante tarjetas de compra de alimentos, mientras que se mantiene el diálogo con las empresas formadoras de precios.

Economistas cercanos a Fernández han sido críticos de la reducción del IVA “a cero” en los alimentos de primera necesidad, debido a que al ser de alcance generalizado beneficiaba tanto a los sectores más pobres como a los más ricos. Los productos con IVA cero son pan, leche, aceite de girasol y mezcla, pastas secas, arroz, harinas de trigo, polenta, rebozador y pan rallado, yerba mate, mate cocido, té, conservas de frutas, hortalizas y legumbres, yogur y azúcar.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, anticipó que en los primeros días de 2020  comenzarán a distribuirse las tarjetas de compra en el Conurbano, luego de que se repartieran las primeras en la ciudad entrerriana de Concordia.

La tarjeta posee un monto de $4.000 para una madre con un hijo menor de seis años, y de $6.000 para quienes tengan dos o más hijos menores a seis años. Respecto de la implementación de la tarjeta que tuvo su primera prueba en Concordia, aseguró que “no tiene un impacto fiscal adicional y no estamos usando los fondos de la Anses, sino que reorganizamos la propia partida presupuestaria del Ministerio”.

Mientras tanto, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, mantuvo reuniones con supermercados y puso bajo observación los aumentos de precios que registraron estos alimentos esenciales que, a pesar de la quita del 21% del IVA, aumentaron tanto o más que la inflación promedio. El otro inconveniente que generó el “IVA cero” fue la acumulación de crédito fiscal en favor de los comerciantes que están en el final de la cadena de comercialización, debido a que ellos pagan el impuesto al comprar las mercaderías, pero no lo pueden recuperar cuando las venden ya que se había suspendido la aplicación.

Por una resolución, se estableció que esos créditos se compensarán con el pago de otros gravámenes, pero de acuerdo la medida dictada por la AFIP el procedimiento se podrá hacer efectivo en febrero de 2020. Para completar el panorama de los precios, el 7 de enero se tendrá que renovar el programa.

Mientras, está confirmado que a fines de enero se podrá en marcha un reintegro de hasta 700 pesos para los jubilados que cobran la mínima y para quienes perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) sobre las compras de alimentos y bebidas que realicen. Calculan en la AFIP que se trata de unas 5 millones de personas que tendrán este beneficio.

Y que en cada familia suele haber dos beneficiarios de alguna de estas prestaciones, por lo que el reintegro promedio será de $1.400 por familia. De esa forma, buscan garantizar un reintegro similar al IVA 0%. Si bien ley de Emergencia Económica ya está vigente este reintegro de $700 no comenzará a regir de inmediato. Faltan algunas reglamentaciones para su implementación que la AFIP calcula que estará lista para finales de enero.