Son cerca de 5 mil jueces y los diplomáticos que cobran entre 121 y 186 mil pesos por mes sin pagar ganancias, que significa cinco veces más que un sueldo docente.

Un análisis del Centro de Economía Política Argentina, respecto de las reformas previsionales que quiere encarar el Gobierno nacional, pone al desnudo el modelo para ricos de Mauricio Macri y responde cuanto le cuestan al estado las jubilaciones de privilegio de jueces y diplomáticos, tanto en actividad como retirados.

Según el CEPA, los haberes de los 4.757 jueces retirados de la actividad le cuestan al estado unos 7.480 pesos por año, a razón de 121 mil pesos por mes y por persona. El caso de los diplomáticos retirados es significativamente menor pero cualitativamente mayor: son unos 353 jubilados que perciben en promedio 187 mil pesos y le cuestan al Estado 857 millones por año. En total, el “costo fiscal” que conlleva mantener sus jubilaciones equivale al 20 por ciento de la masa educativa, que comprende a 121 mil beneficiarios.

Vale aclarar, que en el caso de los aumentos de las jubilaciones de privilegio de los jueces, es la Corte Suprema la variable de ajuste, ya que al “autodeterminarse” los salarios, funcionan como base del cálculo de haberes previsionales. Para el caso de los diplomáticos que gozan de la jubilación de privilegio, los aumentos rigen directamente por un decreto de la dictadura que define que la jubilación seria del 85% “de la remuneración total asignada a la categoría de mayor jerarquía desempeñada en el Servicio Exterior de la Nación durante un período mínimo de cuatro (4) años continuos o discontinuos”.

Para obtener una idea de la proporción del costo fiscal que sostiene a las jubilaciones de privilegio, el monto total equivale al asignado durante todo 2017 a la Dirección Provincial de Vialidad, en un año "récord" en inversión de obra pública.