Mientras el autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guadó, convocó a una movilización el 1 de mayo, al Palacio de Miraflores para presionar al Gobierno constitucional, desde Colombia las Fuerzas Armadas de esa nación suramericana con la de Estados Unidos realizan ejercicios militares conjuntos.

En una entrevista brindada por Guaidó a medios de prensa de Venezuela, el autoproclamado mandatario señaló: “Iniciamos una etapa nueva de organización, vamos a visitar todos los estados posibles, vamos a organizarnos muy bien en la operación libertad por el cese definitivo de la usurpación”, reconocido como presidente encargado por más de 50 países encabezados por Estados Unidos.

Autiobautizada como “Operación Libertad”, la movilización buscará el ingreso de violentos al Palacio de Miraflores, presionar a sectores de las FF.AA bolivarianas y generar las bases para una intervención extranjera.

Por su parte, Craig Faller, comandante del Comando Sur de los EE. UU., salió de gira esta semana por Colombia y Ecuador en un escenario bien caliente. Este recorrido se da a pocos días de la imposición de nuevas sanciones por parte de Washington contra Venezuela, con el corolario de las polémicas declaraciones de Elliott Abrams (representante del Departamento de Estado para la crisis venezolana) sobre una posible intervención militar.

Faller inició su gira manteniendo una con el presidente de Colombia, Iván Duque. En ese encuentro asistieron el embajador de EE. UU. en Bogotá, Kevin Whitaker; el canciller Carlos Holmes Trujillo; el ministro de Defensa, Guillermo Botero y altos mandos de la Policía.

Allí, Faller afirmó que el Gobierno de Colombia es aliado prioritario en seguridad, en la lucha contra el narcotráfico y el crimen transnacional, discurso utilizado por EE.UU siempre que se busca agredir a otra nación de la región.

Junto con esa visita se llevó a cabo en Bogotá la “Conferencia Multilateral de Fronteras 2019” que contó con la presencia de altos mandos militares de Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y EE. UU.

Estas giras, reuniones y conferencias, entre otras, ocurren en un de crecientes tensiones con Venezuela, las cuales tienen desde amenaza de intervención militar por parte de Trump y de su asesor en Seguridad, John Bolton, pero que se hacen eco en otros espacios, como una reciente reunión en el Atlantic Council, donde Elliott Abrams aclaró que la intervención militar es una posibilidad.

Además, es fundamental señalar que Colombia y Perú son los principales socios de EE. UU. en América del Sur en materia de seguridad desde hace ya varias décadas. Los vínculos con las FF. AA. de Ecuador y Brasil se han profundizado a partir de los gobiernos de Michel Temer y Lenin Moreno.

Según trascendió, el objetivo del evento fue analizar las amenazas comunes y realizar un intercambio de información que permita fortalecer los mecanismos de coordinación y cooperación para la seguridad regional, garantizando la actuación de manera coordinada. Asimismo, se han ratificado compromisos de capacitación militar recíproca en temas como la migración irregular, lavado de activos, narcotráfico, la explotación ilícita de yacimientos mineros, el tráfico y comercialización de armas, municiones y explosivos, y el comercio ilegal de especies silvestres. Un tema vital de la agenda fue el impacto regional de lo que ellos llaman “la crisis venezolana”.