El titular de la Asociación La Alameda, uno de los referentes sociales y políticos más allegados al Papa Francisco, denunció ayer durante la movilización vecinal y sindical frente al aeropuerto de El Palomar (que reunió a más de un millar de ciudadanos), que la empresa aérea de bajo costo Flybondi "pertenece a un cártel méxicano de drogas". Lo hizo mientras una gran movilización de sindicatos y vecinos de los partidos de Morón, Tres de Febrero y Hurlingham, denunciaban los riesgos que conlleva habilitar la ex base aérea para vuelos internacionales. 

Inseguridad aérea, narcotráfico y negociados, parecen ser el cóctel explosivo de la degradación institucional a la que están llevando al país un importante grupo de CEOs que hoy conducen los resortes del Estado, de acuerdo a lo expuesto por Vera. La grave denuncia emanada de la boca de uno de los hombres con más cercanía al Papa Francisco desató la ira de la multitud, entre los que estaban los concejales de Unidad Ciudadana Morón Hernán Sabbatella, Juan Carlos Martínez y Diego Spina, por Morón y su par Viviana Lodos de Hurlingham.

Oscura Historia de Flybondi

La empresa aérea a la que el gobierno de Macri, con la anuencia del intendente Ramiro Tagliaferro, le regaló el aeropuerto de El Palomar, tiene una oscura reciente historia: Sus dueños son el francés Richard Ruy Gluzman y Gastón Parisier y el CEO es el suizo Julian Cook, quién hace unos días les aconsejó a los legisladores argentinos viajar por esta empresa para ahorrarle costos al Estado. Para conformar la empresa, este trío - que responde directamente al Coordinador Institucional de la Jefatura de Gabinete, Mario Quintana - alquiló un avión en Israel y conformó una sociedad comercial con solo U$S 6.000. Con eso bastó para que el ministro de Transporte de la Nación Guillermo Dietrich, le regalara el aeropuerto dentro del partido de Morón, con la clara intención de consolidar un negocio millonario y de comenzar a demoler, de a apoco, a Aerolíneas Argentinas, la única línea de bandera Nacional. 

Fueron, también, Dietrich y Quintana, los que impulsaron la construcción del Metrobús Morón para que en sucesivas etapas conecte directamente con el aeropuerto. Un negocio redondo, del que Vera y otros actores sociales aseguran tener datos fehacientes de que pertenece a uno de los más temible cárteles de droga de mundo.

Fuente: La Resistencia Noticias