Argentina pasó de tener el salario mínimo más alto de América Latina a ser uno de los más bajos del continente. El ranking regional lo encabezan Ecuador, Chile y Uruguay. En enero de 2016 el salario mínimo equivalía a 437 dólares, mientras que hoy es de 277.

Las políticas económicas aplicadas por el gobierno de Mauricio Macri hasta la actualidad también generaron la pérdida del salario real, un aumento importante de la desocupación y una inflación galopante, entre tantos otros índices económicos negativos.

La última devaluación causó estragos en los salarios de los argentinos. Los aumentos del dólar provocan un aumento en el índice de inflación, y además generó una abrupta caída del salario.

De esta manera, el salario mínimo argentino se ubica solamente por encima de Colombia, México y Venezuela.