En tiempo récord, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral decidió el año pasado sobreseer al jefe de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, a pesar de que un arrepentido lo había señalado por el cobro de coimas en el caso Odebrecht. No sólo el juez dejó de investigarlo, el fiscal Gerardo Moldes decidió no apelar y la causa cayó.

Ahora, la policía Federal de Brasil volvió a involucrar a Arribas por el supuesto cobro de una coima de 850 mil dólares. La nueva denuncia generó un escándalo en el país que vecino que llegó hasta la tapa del diario The New York Times.

Sin embargo, en la Justicia argentina no quieren saber con investigar a un íntimo amigo del presidente Mauricio Macri. El juez Canicoba Corral dijo que las nuevas pruebas "son confusas" y que no ameritan que se reabra la investigación.

Mientras, desde la oposición pidieron interpelar a Arribas en el Congreso para que explique la situación. El jefe de los servicios es un hombre muy cercano a Macri: de hecho, vive en un departamento que es propiedad del mandatario.