Hasta el momento, son seis las terminales automotrices que dispusieron suspensiones de personal para recortar la fabricación. La última en sumarse fue Renault, que paró la planta durante los tres días hábiles de esta semana. Sus 1.500 operarios cobrarán el 75% de su salario, como suele suceder en estos casos.

En tanto, Grupo PSA paralizó la producción de su planta de El Palomar, donde ensambla modelos de Peugeot y de Citroën, y suspendió la semana pasada a 1.000 operarios por todo el mes de marzo, en tanto, no descartan que la medida se extienda en el mes de abril. 

Por su parte, la empresa japonesa Honda, decidió la suspensión de más de 700 trabajadores por tres semanas en su planta de motos y cuatro la de la camioneta HR-V, en Campana. Ambas líneas fueron paralizadas a partir del 25 de febrero, aunque aseguran que las motos volverán a montarse el 18 de marzo y los autos, desde el 25.