Cada semana una cifra nueva ratifica la crisis socioeconómica en la que se encuentra sumida la Argentina. Los datos de la inflación mayorista indican que durante 2018 se registró un incremento del 73,5%, otra cifra altísima que va en paralelo con el 47,6% de inflación que sufieron los precios al consumidor.

Los importados y el petróleo empujaron con fuerza vital los números, engordados además por la megadevaluación del peso, siempre según los datos dados a conocer desde el INDEC.

Otro dato central es el fuerte encarecimiento de los costos de la construcción, que subieron en diciembre el 3,3%, con un acumulado anual del 44,8%, el más alto desde la hiperinflación de 1989/1990.

Ese número ayudó a que la desocupación en el sector creciera en paralelo a los precios ascendentes. Todo esto armó una canasta que mostró una baja en la actividad del 15,9 por ciento en el año que pasó.

El costo de materiales de construcción subió nada menos que el 61,6 por ciento; la mano de obra el 35,1% y los gastos generales el 40,3%.

Fuente: Infonews