Los ingresos necesarios para poder adquirir los productos y servicios que comprenden la canasta básica total subieron en marzo 3,6% ante febrero, al ascender a 12.709,1 pesos, según un informe elaborado por la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Ese monto, relevado por la consultora cercana al Gobierno Nacional, es el que necesitó una familia compuesta por una pareja con dos hijos de entre cinco y ocho años para no caer por debajo de la línea de la pobreza.

En otra demostración de que la inflación golpea más fuerte a los sectores más vulnerables, el estudio señaló que en lo que respecta a la canasta básica alimentaria, los ingresos necesarios para no caer en la indigencia subieron 3,2% respecto a febrero pasado, con lo que el mismo grupo familiar debió percibir 5.473,3 pesos.

La medición de FIEL precisó que en términos interanuales, la canasta básica total subió 29,5% en marzo, mientras que la canasta básica alimentaria avanzó 24,3% en similar período.