En el marco de fuerte malestar social por el aumento indiscriminado de las tarifas de los servicios públicos, que aumentó el costo de vida de todos los ciudadanos, los legisladores nacionales le solicitaron al ministro de Energía Juan José Aranguren que explicara los motivos que implicaron el descontrol del aumento de los servicios básicos.

Como es habitual en el discurso del funcionario de gobierno, Aranguren insistió en la "necesidad" de ajustar el cuadro tarifario.

En este caso, el ministro argumentó que el objetivo central dele ajuste "no es reducir el déficit fiscal (eliminando los subsidios), sino que haya energía en el país…".

Aranguren reiteró, como lo hacen todos los funcionarios de gobierno cada vez que le preguntan por la medida que más afecto el costo de vida de la gente que, "la necesidad de recomponer los cuadros tarifarios tiene por objetivo que el país tenga energía. Si manteníamos el esquema anterior, los cortes de luz y de gas iban a ser más frecuentes y el servicio iba seguir deteriorándose".

La Argentina depende en un 13% de energía exportada para poder solventar su actividad económica a pesar de ser una nación que "es rica en recursos", destacó el ministro para darle sustento a su argumentación.

Por su parte, el senador nacional, Juan Manuel Abal Medica, se refirió a la falta de graduación a la hora de aplicar los aummentos y disparó "en vez de utilizar un bisturí, pareció un aserradero en el que se usa una motosierra", comparó.

Fue ese uno de los momentos más picantes de la jornada en la cámara alta. La respuesta de Aranguren resultó insólita: "Estamos aprendiendo sobre la marcha".

Por otra parte, el funcionario fue indagado por su doble función como ministro de energía y accionista en la empresa Sheil, por lo que es uno de los ministros más cuestionados dado que sus decisiones sobre el aumento de naftas impacta directamente a favor de patrimonio.

Respecto a esto, Aranguren desestimó las acusaciones de que hay incompatibilidad entre los cargo, tomó por la tangente al asegurar que los aumentos del precio del combustible es menor en comparación a los últimos diez años.

En ese sentido, señaló que el país "no está en condiciones de ser abastecido por importación porque no hay puertos, vías navegables ni depósitos".

Sin embargo, la propia titular de la oficina anti corrupción que comparte el color político con Aranguren reconoció que "el caso de Aranguren es el más complicado que tiene en estudio la Oficina Anticorrupción" y adelantó que próximamente se le recomendará que delegue algunas decisiones.