Luego de varias horas de festejos, todo terminó con la Policía de la Ciudad reprimiendo con balas de goma y expulsando a la hinchas de River que se juntaron el Obelisco para festejar un nuevo título.

Varios simpatizantes que estaban en el lugar denunciaron que los efectivos actuaron sin razón alguna. Uno de ellos fue el histórico dirigente riverplatense Daniel Kiper, quien fuera candidato a presidente de la institución.

"Era una fiesta. Hasta la policia comenzó a disparar indiscriminadamente balas de goma", aseguró Kiper a través de su cuenta de Twitter. En tanto, la Policíasostuvo que había "grupos minúsculos tirando piedras" y por esa razón el festejo culminó en forma violenta.

Desde temprano, coparon las calles céntricas de la ciudad. Ni bien terminó el partido en Madrid, los simpatizantes fueron llegando. Todos a pie, ya que el operativo de seguridad impedía acercarse al lugar tanto al transporte público como a vehículos privados.

Con las clásicas consignas dirigidas a su eterno rival, esta vez entonadas con más fuerza que nunca, la parcialidad del Millonario fue copando de a poco la avenida 9 de Julio hasta que casi no se podía caminar por allí.