Así consta en las pericias realizadas según el recuento de los cargadores de las 26 armas secuestradas a los uniformados. Fue asesinado por la espalda, por al menos cinco miembros del Grupo Albatros.

Luego de conocerse que Rafael Nahuel no tenía rastros de pólvora en sus manos, hoy se conoció otro dato de importancia: los efectivos de Prefectura Naval que ingresaron a Villa Mascardi, en Bariloche, dispararon 114 balazos, según el recuento de los cargadores que forma parte de la pericia sobre las armas secuestradas.

Los 114 disparos fueron realizadas con subfusiles MP5 y pistolas Beretta, que utilizan proyectiles 9 milímetros, similares a la bala que acabó con la vida del joven barilochense.

Al menos son cinco los prefectos los prefectos que se les concoe su identidad y sus apellidos son: Obregón, Sosa, Pintos, García y Blanco. Entre ellos estaría el asesino de Rafael Nahuel. Dos de ellos realizaron más de 30 y 40 disparos, respectivamente.

Según el registro, los cinco prefectos dispararon 114 veces, repartido de la siguiente forma, de acuerdo al faltante de balas en los cargadores: uno de ellos disparó en 33 oportunidades; otro en 17; un tercero en 46; otro 15 veces; uno en dos oportunidades; y un prefecto una vez. Si bien el número final indica que seis Albatros tenían faltante de proyectiles, uno de ellos argumentó que perdió un cargador entero.

Esta semana se conoció el resultado de las pericias que determinaron que Nahuel no tenía rastros de pólvora en sus manos, lo cual desbarata el intento del gobierno de colocarlo en el lugar de agresor o partícipe de un intercambio de disparos.

El estudio comenzó hace un mes y se propone analizar 20 armas de prefectos que participaron del operativo en Villa Mascardi y el objetivo es descubrir la identidad de la persona que efectuó los disparos por la espalda que acabaron con la vida de Rafael Nahuel.

Según informó Infobae en su nota, las pericias también dieron como resultado el hallazgo de rastros de pólvora en las manos de Lautaro González y Fausto Jones Huala, quienes estaban junto a Rafael Nahuel en el lugar.

El juez deberá determinar si esas partículas, mínimas en comparación con las que se hallaron en las manos de los prefectos, se deben a que efectivamente dispararon armas o si pudieron haberse contaminado al estar en contacto con el orificio de bala del joven asesinado. Fueron ellos justamente las dos personas que lo trasladaron luego de que fuera herido.

El otro indicio a favor de los jóvenes es que no se encontraron en el lugar ni casquillos, ni armas, ni rastros de disparos que no sean los efectuados por los efectivos de Prefectura.

El juez Villanueva aguardará la conclusión de las pericias para decidir los próximos pasos procesales.