Mientras siguen las tomas en unas 30 escuelas porteñas, el jefe de Gobierno ratificó que seguirá adelante con la “Secundaria del Futuro”. Estudiantes, padres y docentes le responden con una multitudinaria marcha hasta la cartera educativa.

Desconociendo la posición de estudiantes y docentes, Horacio Rodríguez Larreta dijo hoy que “hay que cambiar y hacer una reforma del sistema educativo”, confirmando de esta forma que a partir del año que viene comenzará el plan piloto en un total de 17 escuelas para llevarlo luego a la totalidad de los establecimiento secundarios.

Tras la reunión con la ministra de Educación porteña, María Soledad Acuña, los alumnos de las escuelas tomadas resolvieron continuar con la medida hasta que las autoridades posterguen la reforma.

“Rechazamos la ‘Secundaria del Futuro’ por su carácter inconsulto y por eso pedimos una prórroga en su aplicación”, sostuvieron los representantes de los centros de estudiantes de los casi 30 colegios que continúan tomados.

Los alumnos, junto a sus padres y docentes, marchaban esta tarde desde el Palacio Pizzurno, sede del Ministerio de Educación de la Nación, hasta la cartera educativa porteña ubicada en Paseo Colón 255.

Sol Schmal, estudiante del colegio Mariano Acosta, aseguró que “no vamos a dejar pasar reformas para el beneficio de los empresarios, que sigan destruyendo la educación pública, que sigan manteniendo enormes problemas edilicios y que además de desprestigiar el rol docentes nos conviertan en mano de obra regalada”.

Uno de los puntos de la “Secundaria del Futuro” plantea que los estudiantes trabajen la mitad de las horas del último año del secundario para las empresas privadas, algo que es rechazado de plano.

Por su parte, Amanda Martín, secretaria de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), explicó que la reforma tiene “núcleos problemáticos que son cuestionados por la comunidad educativa”.

“Se trata de un recorte de contenido: se pasa de materias y disciplinas a lo que se denomina habilidades blandas, es decir, conocimientos superficiales no perdurables, que no tienen que ver con el conocimiento cultura y el arte sino que están vinculadas a las demandas cambiantes del mundo laboral", dijo la docente.

La introducción de la tecnología es otro de los asuntos vidriosos en la cuestión. De entrar en vigor, un 30% del horario será impartido por docentes, mientras que “el 70% restante está a cargo de una figura denominada ‘facilitadores mediados por la tecnología'”. Esto se relaciona con la educación a distancia y las plataformas educativas.

Los gremios temen el “reemplazo de docentes por eventuales trabajadores que no necesariamente tengan título” o que se contraten por fuera del convenio colectivo que regula al sector.

En cuanto a la obligatoriedad para los alumnos de quinto año a realizar pasantías no remuneradas en empresas u organizaciones no gubernamentales, la representante de Ademys señaló que tiene que ver “con la flexibilización del mercado laboral”.

"Los estudiantes ven que trabajar gratis en empresas es como un ataque al derecho a la educación y un reemplazo de trabajadores por otros con menos derechos y salario”, subrayó.