Alberto Fernández comentó, en la entrevista que publicó el diario Página 12,que aunque dedica toda su agenda de trabajo pensando soluciones para disminuir el avance del coronavirus en Argentina, el único momento en el que se relaja es cuando mira series. 

Así, Alberto recomendó ver Poco ortodoxa , Califato , Fauda y Un juego de caballeros, cuatro ficciones de Netflix que también lograron captar la atención de muchos espectadores y espectadoras de nuestro país. 

Poco ortodoxa es una miniserie basada en hechos reales que sigue los pasos de una joven desde que abandona la comunidad judía ortodoxa de Nueva York a la que pertenece hasta que se instala en Berlín para conocer otros modos de vida y conectarse con sus propios deseos. Los gustos del presidente coinciden con los de la mayoría de los argentinos, que colocaron a la producción alemana entre los primeros puestos del catálogo de la plataforma. 

En la misma línea, a pesar de no tener la repercusión de Poco ortodoxa está la otra elegida del presidente. Se trata de Califato , una ficción sueca que funciona casi como un díptico con Poco ortodoxa. Ambas exploran las versiones extremistas de las religiones y la susceptibilidad de los jóvenes ante ellas. Más cerca del suspenso que del drama, Califato relata diferentes aristas del terrorismo islámico a partir de una agente en busca de detener un ataque y el interés de una joven musulmana criada en Europa por los grupos extremistas.

Fauda, la serie israelí que el primer mandatario confiesa que devoró en un sólo día, aborda el conflicto judío-palestino. Está basada en las anécdotas personales de sus guionistas, sus experiencias de cuando cumplían el servicio militar en Israel. Cuenta la historia de Doron, un comandante y su equipo, mientras intentan capturar a un terrorista de Hamas, conocido como "El Pantera".