Fueron varios los dirigentes que le hicieron un guiño a Lavagna para invitarlo a una interna, tanto desde el peronismo federal como desde el kirchnerismo. Sin embargo, el exministro de Economía rechazó esa posibilidad porque, dijo, sería "contraproducente" a su idea de construir un espacio con diferentes sectores y, por eso, también se distanció de Massa, su antiguo aliado en el Frente Renovador. 

"(Ir a una interna dentro de Alternativa Federal) sería contraproducente respecto a la idea que estoy señalando. ¿Qué sentido tiene que alguien participe de la interna de un partido político y después pretenda imponerla al conjunto? No tendría sentido, son cosas incompatibles. Hay quienes piensan que ese es el sistema y yo los respeto mucho, pero en lo personal no tengo ninguna intención de esa naturaleza", advirtió.

En esa línea, el exministro de Néstor Kirchner puso distancia respecto de Sergio Massa, con quien compartió espacio durante varios años y a quien asesoró durante la campaña legislativa de 2019. A pesar de marcar una "muy buena" relación personal, aseguró que la visión política de ambos "ya no es la misma". 

"Él piensa en una expresión más ligada a lo que puede ser una propuesta de un sector del justicialismo y yo sigo pensando en la necesidad de construir algo más amplio. En el video que envié ayer a la reunión que se realizó en Mar del Plata de Alternativa Federal, yo decía que el encuentro debía ser un ladrillo más de una construcción más amplia", explicó.

Al hablar de qué sectores propone incluir en un solo espacio, detalló: "Uno busca un gobierno de unidad nacional, no está buscando la unanimidad, pero sí una base de sustentación de ideas económicas, de valores- Una base muy amplia que implica a sectores del PJ, de la UCR, de partidos como el Socialista y de otros más pequeños de las provincias; también de sectores del PRO, porque está claro que no todos piensan igual".

De cara a las elecciones de este año, Lavagna marcó un escenario polarizado entre Cambiemos y el kirchnerismo, dos "extremos" a los que les realizó críticas. Pero aseguró que lo que marcan las encuestas es diferente a la realidad que se vive en las calles. 

"Sé lo que ocurre en las encuestas, con todas las limitaciones que tienen, que muestran a una enorme cantidad de argentinos que no quieren votar entre dos extremos y eso abre un camino. Demuestran un nivel de frustración muy fuerte. Desde el punto de vista, la demanda está. Si los sectores políticos, empresarios, sindicatos e intelectuales somos capaces de efectivamente articular una respuesta a esa demanda, es otro capítulo y ahí las dificultades son mayores", analizó.

"Desde el punto de vista filosófico, siempre he defendido las ideas del Justicialismo. Después, en la práctica, el Justicialismo se ha movido desde la derecha hacia Carlos Menem, hasta la izquierda de los últimos años. Yo estoy pensando en algo mucho más amplio, no en términos de candidaturas, sino de generar consenso que van desde los dos partidos más grandes de la Argentina hacia las nuevas expresiones", concluyó.

Fuente: El País Digital