Pese al pedido explícito y cara a cara que les hizo Macri, los mandatarios radicales buscan despegarse del presidente. El mendocino Alfredo Cornejo fue el primero en dar el paso en sentido contrario a los deseos de la Casa Rosada. Las PASO en Mendoza, según se confirmó recientemente, serán el 9 de junio, y las generales se realizarán el 29 de septiembre.

El motivo de la decisión es evidente y palpable en las encuestas que manejan los dirigentes: tanto Gerardo Morales como Alfredo Cornejo calculan que presentarse junto a Macri les resta chances de ganar en Jujuy y Mendoza. Los dos superan al presidente en las encuestas de imagen. 

Macri dejó de ser una figura que empuja desde arriba hacia abajo a los candidatos de su espacio. Al contrario, los cuatro gobernadores macristas (Cornejo, Morales, Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal) tienen mejor imagen y aprobación que su jefe político. Si la misma libertad de acción con la cuentan los radicales, los macristas Vidal y Rodríguez Larreta tuvieron que unificar el calendario a desgano. Sobre todo la gobernadora bonaerense, quien operó hasta días atrás la movida del despegue.

Así, Cornejo desoyó sin tapujos el pedido que le había hecho Macri en el Country Club Cumelén de Villa La Angostura. Tal es el tamaño de la crisis de autoridad presidencial.

Según una encuesta realizada por Aresco, la consultora de Julio Aurelio (hecha sobre 3 mil casos), la gestión de Cornejo tiene una aprobación del 59%; mientras que la de Macri sólo llega a 39,7%. De ahí, el rechazo del gobernador a nacionalizar la fecha del voto. Con un agravante para el presidente, en la comparación con el 2015: en el balotaje contra Daniel Scioli, Macri sacó casi 58% en Mendoza, más de seis puntos por encima de su promedio nacional.

De los 18 departamentos mendocinos, hay 13 gobernados por el oficialismo y cinco por la oposición. Los 13 de Cambiemos (11 de la UCR, uno del PRO, más uno difusamente massista) también presionan para despegarse de la presidencial. 

En Jujuy, Morales encara un dilema similar. "Hay que esperar un poco que haya algún indicio de recuperación de la economía. Marzo es el mes más apropiado para definir una estrategia colectiva de Cambiemos", afirmó el jujeño en radio La Red. Y agregó casi en tono de reproche indirecto al macrismo: “Estamos atravesando el peor momento, en todo sentido”.

En Córdoba, la pulseada de Cambiemos también reveló la debilidad que atraviesa la Casa Rosada. La interna oficialista quedó al borde del desacato a la voz presidencial. Si bien Marcos Peña les pidió a los radicales en pugna que resolvieran sus diferencias sin la necesidad de ir a una elección interna (en esa provincia no hay PASO), la UCR sigue sin tomar partido entre sus dos precandidatos a gobernador: el diputado y jefe de bloque Mario Negri vs. el intendente de la capital cordobesa Ramón Mestre. Así, el gobierno marcha hacia el desenlace que quiso eludir desde un principio: una competencia entre ambos cordobeses, bajo riesgo de que el desgaste favorezca la reelección del peronista Juan Schiaretti.