La hija del mandatario estadounidense y la primera dama argentina son empresarias. La sudamericana se dedica a la industria textil y la norteamericana a la fabricación del calzado. Las dos mantienen talleres clandestinos, en el cual esclavizan a sus trabajadores.

Un activista de la organización en defensa de los derechos de los trabajadores China Labor Watch fue detenido y dos más desaparecieron en el gigante asiático cuando investigaban las condiciones laborales de la firma que fabrica los zapatos de la marca Ivanka Trump, informó hoy la agencia Reuters.

“Una cámara oculta reveló un taller clandestino de la marca Cheeky de Juliana Awada. La organización La Alameda publicó un vídeo de un taller ilegal, ubicado en la calle Hubac 5673 en el barrio de Mataderos, que desde hace tres años confecciona prendas de manera exclusiva para la firma Cheeky que dirige la esposa del Presidente”, informaba Diario Registrado en mayo de 2016.

Un activista de la organización en defensa de los derechos de los trabajadores China Labor Watch es detenido y otros dos desaparecen en plena investigación sobre las condiciones laborales de uno de los fabricantes del calzado que lleva el nombre de la hija del presidente de EE.UU.

Uno de ellos, Hua Haifeng, fue arrestado en la provincia china de Jiangxi sospechoso de utilizar ilegalmente herramientas para practicar escuchas, según el director ejecutivo de China Labor Watch Li Qiang. La organización ha sido incapaz de mantener contacto con los otros dos empleados cuyo paradero se desconoce.

Li añadió que estos tres hombres estaban llevando a cabo una investigación de las condiciones laborales en las fábricas que producen los zapatos de la marca de la hija del presidente de EE.UU. Donald Trump, además de calzado para otras firmas occidentales. Para hacerlo, Hua Haifeng y Li Zhao trabajaban de forma encubierta en una fábrica de calzado situada la ciudad Dongguan, en la provincia china de Guangdong.

Otro de los activistas, Su Heng, realizaba una investigación similar en la ciudad de Ganzhou (provincia de Jiangxi). Según el director ejecutivo de China Labor Watch, el grupo descubrió pruebas de que los derechos de los empleados en estas fábricas sí eran vulnerados.

El responsable del colectivo pide que liberen a sus empleados: “Instamos al presidente Trump, a la misma Ivanka Trump y a la compañía relacionada con su marca a que aboguen por la liberación de nuestros activistas y presionen con este fin”. Li Qiang añadió que durante los 17 años de actividad China Labor Watch investigó centenares de fábricas en el gigante asiático pero nunca se detuvo a ninguno de sus activistas. A su juicio, las acusaciones contra Hua Haifeng “carecen de base factual”.

Sin embargo, tanto la firma de Ivanka Trump, la Casa Blanca, el abogado de la empresaria Jamie Gorelick, como la Policía de Jiangxi y el Ministerio de Exteriores de China se han negado a realizar declaración alguna al respecto.

“Una cámara oculta reveló un taller clandestino de la marca Cheeky de Juliana Awada. La organización La Alameda publicó un vídeo de un taller ilegal, ubicado en la calle Hubac 5673 en el barrio de Mataderos, que desde hace tres años confecciona prendas de manera exclusiva para la firma Cheeky que dirige la esposa del Presidente”, informaba el 11 de mayo de 2016 Diario Registrado.

En el sitio web de La Alameda podía leerse: “En ese taller son súper explotados 13 costureros de origen boliviano, varios de ellos en situación migratoria irregular o sea sin documentación, en extenuantes jornadas de 7 a 22 hs por la miserable suma de $ 1800”.

Y agregan: “Los costureros están encerrados y para ir a hacer un simple mandado a la calle y traspasar la puerta de hierro, deben dejar siempre sus pertenencias como garantía de que no se escaparán”.

Además del hacinamiento en el trabajo, tampoco disponen de mesas para comer y lo hacen sobre las cuchetas en las que duermen. El vídeo fue filmado por uno de los trabajadores explotados que tuvo que realizar diversas maniobras para no ser descubierto, según informan desde La Alameda.

Cheeky, marca dirigida por Juliana Awada, ya había sido denunciada penalmente por el Gobierno de la Ciudad- en el período de Jorge Telerman- ante la Defensoría del Pueblo y la Alameda en enero de 2007. Si bien se inspeccionaron varios talleres donde era evidente el estado de servidumbre de los trabajadores, “el ex Juez Federal Guillermo Montenegro, actualmente ministro de Seguridad de Mauricio Macri, sobreseyó a la firma que por la ley de trabajo a domicilio es solidariamente responsable de los talleres donde manda a confeccionar sus prendas”. Además La Alameda filmó y denunció – en septiembre de 2006 y en marzo de 2010- otros talleres de Awada.

La Alameda había denunciado a Cheeky penalmente, ante los tribunales de Comodoro Py, por “reducción a la servidumbre, evasión fiscal, violación a la ley de migraciones y violación a la ley de trabajo a domicilio”.