Miguel Ángel Pichetto fue jefe del bloque mayoritario oficialista en el Senado por mucho tiempo y en doble rol lo siguió siendo desde el 10 de diciembre del 2015 cuando decidió jugar para el Gobierno de Cambiemos. Ahora al blanquear su posición política como candidato a vice del macrismo el mapa de la cámara alta tiene a reconfigurarse y esto sería capitalizado por Alberto Fernández.

El primero en calificar como un "travestismo político" fue el vicepresidente del hasta ayer existente Argentina Federal José Mayans quien auguró que nadie acompañaría a Pichetto en su travesía. El que se perfila para reemplazar a Pichetto es el cordobés Carlos Caserio, quien también preside el PJ de la mencionada provincia.

Esto expone al otro socio de Macri, el gobernador Juan Schiaretti que confirmó que su espacio Hacemos Por Córdoba presentará lista de diputados nacionales. "La decisión de inscribir Hacemos Por Córdoba responde al compromiso asumido con los miles de cordobeses que confiaron en nuestra fuerza política recientemente, de trabajar fundamentalmente por el bienestar y el progreso de nuestra provincia", expresaron.

Cuando el bloque de Argentina Federal se reúna a definir quien será el nuevo presidente, tendrán otra oferta sobre la mesa para seguir hacia adelante: la posibilidad de generar un bloque único en la cámara alta junto al que presiden hoy por hoy el mendocino Mario Fuentes y tiene a Cristina Fernández de Kirchner en dicho armado.

“La decisión de Pichetto fue personal y no es compartida por casi ningún senador de nuestro bloque. Hemos colaborado con la gobernabilidad del Gobierno nacional, pero siempre Macri será un límite para nosotros. Mañana (por hoy) se resolverá la presidencia del bloque de senadores”, sostuvo Caserio al diario La Voz.

El senador también es parte de la estrategia de captar al peronismo cordobés que sabe que no es conveniente quedarse fuera de un frente que contenga a todas las expresiones del peronismo como sucede a nivel nacional con el PJ, Unidad Ciudadana y el Frente Renovador.

José Mayans se encargó de los llamados con Marcelo Fuentes para negociar implementar una fuerza común en el recinto, pero abocado a la campaña electoral en Formosa apuesta a la reunión prevista para el 18 de este mes. Así los primeros apuntados fueron los más obedientes a Pichetto: el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Camau Espinola y el entrerriano Pedro Guastavino. Estos dos últimos no quieren saber nada con convertirse en macristas y se sumarían al bloque de unidad.

Misma situación impulsa la pampeana Norma Durango y su coterráneo Daniel Lovera junto a los chubutenses Alfredo Luenzo y Mario País quienes desde sus bloques apoyaban al de Pichetto pero lejos del neomacrista apuestan a la unidad como han trabajado por el armado del nuevo peronismo.

Así de los 18 que contenía Pichetto solo se quedaría con el salteño Rodolfo Urtubey, el santafesino Carlos Lole Reutemann y el riojano Carlos Menem. El resto quiere acompañar el armado de unidad tal como lo hicieron en sus provincias así Pichetto también pierde a los representantes de San Juan, Tierra del Fuego, Chaco, Entre Ríos y Santa Fe.

Hoy por hoy el bloque FpV tiene 9 representantes contra 12 de la UCR y 9 del PRO, es decir un total de 21 senadores que responden a Macri sin contar algunos aliados. Si la sangría pichettista se concreta el nuevo bloque de unidad peronista podría superar los 24 representantes y negociar aliados según una agenda común como ya se sumó Pino Solanas y Alperovich como Beatriz Rojkes también volverían al armado.  

Fuente: Política Argentina