El expresidente lidera la intención de votos para la primera vuelta electoral de 2018 en todos los escenarios simulados, según los resultados de una encuesta que se conoció esta semana. Los resultados indican que vencería a todos los postulantes de los partidos brasileros.

Según el centro de investigaciones de Datafolha, que entrevistó a 2.828 personas entre el 7 y 8 de diciembre, los resultados previstos para una primera vuelta electoral en 2018 reflejan que el Partido de los Trabajadores (PT) tendría a su favor un 25 por ciento de los votos, enfrentando a un 15 por ciento del partido Rede Sustentabilidade (REDE) liderado por Marina Silva.

Le siguen con un 11 por ciento el senador Aécio Neves del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Jair Bolsonaro (PSC): 9 por ciento, Ciro Gomes (PDT): 5 por ciento, Michel Temer (PMDB): 4 por ciento,  Luciana Genro (PSOL): 2 por ciento. Ronaldo Caiado (DEM): 2 por ciento, Eduardo Jorge (PV): 1 por ciento, Blanco / nulo: 20 por ciento.

Después de compartir liderazgo con la exsenadora Marina Silva en las encuestas recientes, el PT experimenta un comportamiento positivo y abre ventaja sobre el potencial oponente, que cayó en la preferencia de los brasileños.

El estudio, con un margen de error de más-menos el dos por ciento, arrojó que si tuvieran que enfrentarse en segunda vuelta electoral, Silva obtendría un 43 por ciento de las preferencias frente a un 34 por ciento de Lula.

La encuesta de Datafolha también reflejó un incremento del rechazo de la población brasileña hacia el presidente Michel Temer, surgido del golpe parlamentario contra Dilma Rousseff. Las opiniones negativas alcanzan un 45 por ciento.

Además, reveló que el 65 por ciento de las personas cree que Temer es un hombre “falso”; el 58 por ciento lo considera “deshonesto” y el 75 por ciento coincide en que defiende los intereses de los más ricos.

Por otro lado, el 63 por ciento está a favor de que golpista renuncie del titular del Ejecutivo y a la convocatoria inmediata de elecciones, consecuencia que se deriva de la complicada situación económica en la que se encuentra el país luego de su llegada al poder.

La mayoría de los entrevistados considera que los indicadores económicos se deteriorarán y aumentará la inflación, el desempleo, lo que representará una peor situación para los brasileños.