Este viernes, el presidente Mauricio Macri se dirigió al Parlamento con un discurso que resaltaba sus “logros” de gestión entre los que se destacan la exportació de arándanos y limones a diferentes países del mundo.

En lo que respecta a la política internacional del país, el mandatario criticó a si homologo de Venezuela, Nicolás Maduro y a los gritos repitió el discurso alentado por Estados Unidos sobre este tema, al reconocer a Juan Guaidó como mandatario bolivariano.

En otro apartado de su intervención en la apertura de sesiones del Congreso, Macri celebró la rápidez con la que se hacen los trámites desde los teléfonos celulares

Más tarde, el Presidente llamó a concretar "acuerdos en serio" para conseguir "un país para todos", frase que para más de uno sonó como un slogan de campaña.

Casi no hizo referencia de la severa crisis económica y política por la que atraviesa el país. A la hora de abordar sobre este tema, Macri aseguró: “Creció la economía y bajo la inflación, creamos 700.000 puestos de trabajo”

Sobre la realidad social y laboral que vive el país dejó impactada a gran parte de la ausencia. Incluso pese a que al borde del grito describió su "visión de futuro".

"Veo chicos que merecen que sigamos con esta transformación"; atinó a leer y hasta se refirió a las Pymes ("que abren y dan empleo") y el presunto avance que viven, pese a que cada día cierran más empresas en todas partes del país.

El cierre, después de decir que forma parte de la "generación que hizo lo que nunca se había hecho" fue entre aplausos de Cambiemos y gritos de "¡cínico!" que estallaron desde los bloques opositores.

Macri también  enfatizó: “lo que estamos haciendo no tiene vuelta atrás", y afirmó también que "la Argentina está mejor parada que en 2015", para luego afirmar: "Yo estoy peor que hace unos años. Todo me cuesta más. Pero lo que estamos logrando es enorme, porque estamos haciendo crujir estructuras viejas y oxidadas, estructuras muy arraigadas que seguían beneficiando a los de siempre", sostuvo.