En un fin de semana marcado por las renuncias en el Gabinete y en una semana marcado por el salvataje del Fondo Monetario Internacional (FMI), el alza imparable del dólar y la fuerte inflación, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, indicó que a partir de estos momentos “vamos por menos gradualismo”.

En la entrevista que el jefe de Estado le brindó a Jorge Lanata en la Casa de Olivos, el mandatario prometió:“El camino no será fácil. Por más que les duela, esta es la dirección".

Macri explicó que  “las turbulencias” económicas que llevaron el dólar a superar otra marca histórica, cambiaron los tiempo planificados por el Gobierno para aplicar el ajuste. Y sentenció: "El gradualismo fue el camino para cuidar a los más vulnerables, no creo en otro camino", pero advirtió que "ahora vamos por menos gradualismo".

Luego dijo que Estados Unidos cambió de presidente, aumentó el dólar, el petróleo, las tasas. "Todos esos que nos prestaban dicen vamos a revaluar todo de vuelta", completó.

Reconoció así, de alguna manera, que el gobierno hizo oídos sordos durante más de dos años a todos los que advertían que algo así podía pasar, dejando al país a merced de las novedades externas que no puede controlar.

Sobre las renuncias en “el mejor equipo de los últimos cincuenta años”, el Presidente dijo:“Hay momentos en los que la gente cumple un ciclo, se desgasta, más allá de que haya hecho un trabajo maravilloso", justificando así, la salida de los ministros de Energía y Producción. "Yo estoy infinitamente agradecido (con Aranguren), pero hay un desgaste. Este trabajo es muy duro, sobre todo desde el punto de partida. A Aranguren le tocó la peor", afirmó el Presidente.

“Cada vez que vienen estos picos de frío, seguramente se le corte a muchas fábricas, y va haber gente a la que se le va suspender su empleo, va cobrar menos porque no tenemos energía porque hay muchos que en sus casas consumen de más y no se abrigan”, dijo Macri, demostrando su desconocimiento sobre política energética.