Tras el Golpe Militar de 1976, la recuperación del período democrático que lideró el ex presidente de la nación Raúl Alfonsín, las Fuerzas Armadas fueron reducidas en su potencialidad de injerir sobre la vida de la sociedad civil.

Alfonsín. a través del decreto 436 con fecha 31 de mayo de 1984 estableció un traspaso de facultades a la órbita del Ministerio de Defensa.

Estas atribuciones políticas que se le quitaban en ese entonces a quienes protagonizaron la más brutal de las dictaduras militares en la Argentina, el gobierno de Mauricio Macri, se las devolvió bajo el decreto 721/2016.

Las Fuerzas Armadas militares habían dejado detener facultades tales como, ascensos, traslados, designaciones, premios, incorporación de retirados como docentes en los espacios de formación, entre otras atribuciones.

Antes del Golpe Militar del 76, las Fuerzas Armadas que contaban con estas facultades tenían el poder para ejecutar determinados tipos de operativos, como lo fue el Operativo Independencia, que fue la antesala de la represión.

La ex ministra de defensa, Nilda Garré, explicó las consecuencias de estas modificaciones realizadas por el Ejecutivo.

“Esto es volver a crear un monstruo, que se había olvidado que podía ser un monstruo”, expresó y añadió “es el renunciamiento de la política a la conducción del Estado. Si desde el ministerio de Defensa no podemos decidir quiénes están en la fuerza, el ministerio de Defensa pasa a tener un rol decorativo”, argumentó.

En la misma línea sostuvo que a partir de la derogación del decreto impulsado en la gestión de Alfonsín “los militares deciden la política de defensa”.

“Las facultades que eran del ministerio de Defensa como construcción política del Estado Nacional, ahora pasan a los militares”, advirtió.

“Los dejas a los militares igual que antes de Alfonsín”, expresó a modo de preocupación.

En la norma, publicada en el Boletín Oficial, se indicó "que resulta necesario establecer procedimientos ágiles que permitan atender las cuestiones relacionadas con la gestión del personal de las Fuerzas Armadas; que resulta oportuno ordenar y actualizar el régimen de delegación de facultades; que resulta conveniente adecuar, asimismo, las disposiciones en materia de designación del personal militar y civil para prestar servicios”, por lo que “la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Defensa ha tomado la intervención que le compete”.

En tanto, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas podrá designar los oficiales destinados a ese cuerpo, salvo los de la conducción superior y designar suboficiales bajo su mando. También podrá aprobar las calificaciones de egreso de los cursos conjuntos designar al personal militar retirado para funciones docentes en los institutos y cursos de formación militares.

El decreto firmado por Mauricio Macri, que implica un transferencia directa de poder de Ejecutivo a los militares, pone en alerta al sistema democrático del país, dado que las Fuerza Armadas tienen capacidad de autogobierno sin intervención de los poderes civiles.