El gobierno nacional estudia un plan para vender las acciones de empresas privadas que maneja la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS). Según informaron varios medios de comunicación, el motivo de la venta es cancelar los juicios ganados por jubilados que el organismo no alcanza a cubrir. En 2016 se estima, según Presupuesto, que la Anses abonará $ 12.500 millones para cumplir 50.000 sentencias, pero aún quedan pendientes 300.000 juicios más que fallarían a favor.

Fue en ese marco que el Jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, afirmó durante su visita al Senado, donde brindó su primer informe de gestión en la cámara alta que no se volverá a privatizar el sistema jubilatorio pero “también es cierto que un sistema de reparto no tiene fondo de capitalización”.

Todo indica que estas declaraciones forman parte del proyecto de ley enviado al Congreso que prevé el pago de los juicios con sentencia y en trámite, con los fondos del blanqueo y del organismo previsional, mientras que a la par se creará una "pensión a la vejez" y se estudiará una reforma al sistema jubilatorio.

De los más de 750 mil millones que tiene el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), alrededor de un 13 por ciento -unos 90 mil millones- lo tiene en acciones de empresas argentinas.

Además trascendió que el titular del FGS, Luis Blaquier, viajó a New York para analizar la posibilidad de venderlas. El Gobierno envió entonces a varios funcionarios a desmentir l noticia, pero el misimisimo presidente Mauricio Macri abordó el tema y el jefe de Gabinete   confirmó que estas operaciones se harán “tarde o temprano”.

La reforma del FGS apunta a flexibilizar ese tema para permitir la venta de las acciones, cuando se considere oportuna. En el organismo previsional, los macristas se quejan porque con la ley actual si una acción cae, la ley actual no les permite liquidarlas.

Además, está tomada la decisión de venderlas si es necesario sumar recursos para pagar los juicios a jubilados que se decidió cancelar.

Peña también admitió en el Senado, que la moratoria de las jubilaciones no seguiría y la reemplazaría la asignación a la vejez que contempla un beneficio del 85 por ciento de la jubilación mínima, que también forma parte del flamante proyecto de ley.

“Su incorporación al menos habilita la discusión sobre si resulta necesaria la moratoria”, dijo el jefe de Gabinete.

Los bloques del Frente Para la Victoria (FPV), Frente Renovador y el Bloque Peronista de Diego Bossio, no están de acuerdo con la pensión a la vejez del 80% de la mínima a los mayores de 65 años (aún cuando las mujeres se jubilan a los 60) que no perciban jubilación y reemplaza la moratoria previsional, que Díaz Roig prefiere sostener. "No estoy de acuerdo con pensiones graciables. Hay que sumarlos al sistema".

Sobre el blanqueo, el FPV pedirá aclarar en el texto que quienes traigan plata de afuera expliquen de donde las trajeron.

La fuerza política que más mantuvo el perfil bajo fue el FR ya que espera ordenes de Sergio Massa o Graciela Camaño pero no se encuentran en el país. Eso sí, Marco Lavagna leyó el proyecto en los ratos libres y su conclusión no varió: vender las acciones de Anses es un despropósito.