A través de la colocación de bonos y Letras del Tesoro, la administración de Mauricio Macri sigue financiándose con más endeudamiento. Un círculo vicioso que perjudica a los que menos tienen.

El Gobierno avanzó en el proceso de endeudamiento que tiene por objeto resolver el déficit fiscal que inició con las políticas económicas de su gestión y tiene entre sus causas la caída de la producción y del consumo. Por eso, este miércoles colocó 75.000 millones de pesos en bonos a tasa de política monetaria y vencimiento en 2020, con ayuda del Banco de la Nación Argentina, y 1.428 millones de dólares en Letras del Tesoro (Letes) en tres tramos a siete, doce y 17 meses.

La información la proporcionó el Ministerio de Finanzas, del total de 75.000 millones emitidos del nuevo Bono del Tesoro a Tasa de Política Monetaria, 57.255 millones fueron adjudicados en el mercado financiero, mientras que el Banco Nación suscribió en forma directa 17.745 millones.

Por el nuevo bono atado a la tasa de referencia del BCRA se recibieron 823 órdenes por un valor nominal total de 65.246 millones de pesos (de los cuáles se aceptaron los 57.255 millones).

El precio de corte fue de 1.010 millones de pesos por cada 1.000 millones de valor nominal (o sea se pagó más por el bono que su valor nominal), lo cual representa un rendimiento de Tasa de Política Monetaria de -48 puntos básicos (equivalente a 25,75 por ciento).

En tanto, las Letes fueron colocadas en tres tramos: 500 millones de dólares a 224 días (26 de enero de 2018), 500 millones a 364 días (15 de junio de 2018) y 428 millones a 532 días (30 de noviembre de 2018).

Para estos instrumentos se recibieron 6.968 órdenes de compra y el monto total alcanzó un valor nominal de 3.351 millones de dólares. Sobre ese monto, 2.362 millones de dólares fueron para la Letra a 224 días, 561 millones para la Letra a 364 días, y 428 millones para la Letra a 532 días.