EL diputado nacional por el Frente para la Victoria, Máximo Kirchner habló hoy de los despidos que el Frente Cambiemos lleva adelante a nivel nacional y en diferentes distritos de las provincias y resaltó que "a todo el mundo se lo quiere echar o tratar como un ñoqui, pero es gente de carne y hueso, que tiene familia, que tiene esperanzas y ahora tiene que ver la cara de la desocupación".

En declaraciones a Radio Del Plata el líder de La Cámpora subrayó que "no se puede echar a la gente injustamente" porque "si el estado lo hace, después habilita al sector privado" para que lo haga también".

En ese sentido el hijo de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que mientras los medios de comunicación se ocupaban de los tres prófugos del triple crimen de General Rodriguez no se habló de los DNU o de que "hay un endeudamiento en marcha que es enorme, y que nadie lo explica".

De esta forma se refirió al endeudamiento al que se quiere someter a la provincia de Buenos Aires, y agregó que "estos juegos de poder naturalmente terminan en feroces endeudamientos, y no es que los paga magoya, los paga el pueblo".

El diputado nacional por Santa Cruz  también se expresó en relación al despido que sufrió el periodista Victor Hugo Morales y señaló que es una "suerte de apagón de cualquier voz que no guste" sobre la que avanza el gobierno de Macri.

"A una parte (de la prensa) se la quiere disciplinar, a la que no se puede disciplinar se la calla", dijo Máximo Kirchner en relación a la persecución que existe contra los periodistas que no convalidan con las acciones del gobierno.  "Ahora uno no tiene lugares donde informarse de manera diferente a la que ofrecen las grandes cadenas de medios", enfatizó.

En forma paralela, se refirió a la reunión de dirigentes peronistas encabezada por Sergio Massa en Pinamar y evaluó que el líder del Frente Renovador "tiene lazos fuertes" con el presidente Macri.

Con respecto a la participación del diputado nacional Diego Bossio  señaló que "es un asado de verano, y cada uno puede comer con quien quiera" pero sostuvo que "la política de la foto no conduce a ningún lado, no genera gobernabilidad".