En el próximo llamado a concurso para ingresar al organismo sólo habrá 450 vacantes, un 50 por ciento menos que en 2015. El ministro de Ciencia y Tecnología prometió reinserción en otras áreas, pero los becarios desconfían de esa medida y acordaron un plan de lucha para enfrentar el rediseño regresivo.

Luego de los recortes del año pasado, el directorio del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) resolvió que el llamado a concurso para ingresar a la Carrera de Investigación en 2018, que se abrirá este 1 de marzo, con sólo 450 vacantes.

La decisión, aprobada con un sólo voto en disidencia –el de la representante del área de Ciencias Sociales del organismo, Dora Barrancos- implica un recorte del 50 por ciento con respecto al 2015.

“No podemos seguir tomando mil porque es necesario adecuar la curva de crecimiento a una cuestión razonable”, justificó el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, a quien esta semana los becarios del Conicet escracharon con un “panquecazo” por el giro que dio con Mauricio Macri respecto de sus ocho años con Cristina Fernández Kirchner.

Sobre los 500 investigadores que se comprometió a reinsertar tras las protestas del año pasado, el funcionario dijo que no será en el Conicet, sino en otros lugares del sistema científico argentino.

Los trabajadores de Ciencia y Tecnología de La Plata tuvieron una asamblea el miércoles y resolvieron una serie de medidas para continuar su plan de lucha contra el ajuste y el rediseño regresivo del Conicet.

Según informaron, impulsarán la realización de una “Feria de Ciencias” el 1 de marzo, a las 10 de la mañana, frente a la Legislatura de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de “instalar la demanda por mayor presupuesto” y “continuar dando fuerza a la construcción de un debate democrático de cara a la sociedad sobre la necesidad de una política sostenida y un plan estratégico para el sistema científico tecnológico del país”.

También decidieron seguir trabajando en un espacio de representación nacional, conformado por una cuota federativa y una cuota representativa, en base al padrón de trabajadores del Conicet; organizar el III Plenario Nacional de Trabajadores de Ciencia y Tecnología; apoyar las demandas de la Red Federal de Afectados y manifestar solidaridad con los trabajadores despedidos de AGR-Clarín.