Organizaciones de Derechos Humanos de Bahía Blanca denunciaron la posible designación de un defensor de militares y civiles de la última dictadura acusados de delitos de lesa humanidad como fiscal federal. “No convaliden con su acuerdo a un funcionario que promovió la impunidad”, expresaron.

Mauricio Macri busca designar como fiscal federal a Santiago Ulpiano Martinez, de Bahía Blanca, actual subrogante en el Juzgado Federal 1, desde junio de 2012. Según InfoCielo su actuación pasó por rechazar los pedidos de indagatoria a ex represores del ejército y lograr la impunidad de un ex capellán de la fuerza, que terminó sus días sin un juzgamiento, pese a ver sido cómplice de torturas a estudiantes secundarios. Ademas, Martínez también se las ingenió para beneficiar a Vicente Massot, el por entonces dueño del diario La Nueva Provincia, por estar investigado en complicidad por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura militar.

En consecuencia, organismos de Derechos Humanos le piden al Senado “que no convalide con su acuerdo a un funcionario que promovió la impunidad”, lo que de lo contrario significaría un verdadero “retroceso”. En un comunicado firmado por varios organismos, como HIJOS, APDH, la Red por la Identidad bahiense y Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, señalaron: “La actuación de Martínez como subrogante puso en riesgo el proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia que debemos defender y por el que hemos sido reconocidos como ejemplo en el mundo”.

Martínez se negó de la misma forma que con Vara, al llamado de su indagatoria de Massot por el asesinato de obreros gráficos. Cuando la Cámara Federal revirtió la decisión y ordenó su indagatoria, Martínez se corrió de la causa. Por lo que los organismos de Derechos Humanos manifestaron: “Martínez no puede integrar el Ministerio Público, cuya función es promover la actuación de la justicia en la legalidad de los intereses generales de la sociedad”.

Organismos de Derechos Humanos le piden a Macri que no designe como fiscal federal a un defensor de la dictadura