Roberto Basualdo, senador nacional por el interbloque Cambiemos, presentó un proyecto de ley que se convirtió en bochorno ya que propuso modificar la Ley de Radiodifusión - que quedó sin efecto hace diez años con la de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA). Además, hizo mención a una autoridad de aplicación que ya no existe, así como a un ministerio que el macrismo hizo desaparecer.

El proyecto de ley ingresó al Senado por mesa de entrada el 19 de noviembre y hoy entró a la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión que el propio Basualdo integra como vocal. Lo que hace aún más grave la iniciativa, ya que el senador debería estar al tanto del devenir de la legislación que regula la materia en nuestro país.

La Ley de Radiodifusión 22.285 fue sancionada en la última dictadura cívico militar y desplazada por la LSCA, aprobada en 2009.

Pese a ello, Basualdo propuso realizar una modificación al inciso h) del artículo 72 de la Ley 22.285 para regular las transmisiones sin cargo de los "servicios de radiodifusión". Dentro de las modificatorias previstas a una ley inexistente, el senador planteó que este tipo de emisiones debe destinarse a "difundir mensajes de interés nacional, regional o local cuya emisión disponga el Comité Federal de Radiodifusión". Se trata del viejo COMFER, autoridad de aplicación de la normativa que dejó de regir hace diez años.

De hecho, el COMFER dejó de existir con la LSCA, fue suplantado por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), que también dejó de existir para darle paso al Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) creado por el macrismo. O sea, pasaron dos autoridades de aplicación después de la mencionada por el senador en su proyecto.

Pero, por si fuera poco, el legislador oficialista sostuvo que se "requiera el Ministerio de Cultura y Educación" para la transmisión de ciertos programas educativos, sin percatarse que tal cartera ya no existe dado que fue eliminada por Macri en septiembre del año pasado y actualmente tiene el rango de Secretaría.

Consideró central modificar ese inciso de una ley que ya no existe para realizar campañas preventivas, destinadas a niños y jóvenes, para evitar que caigan en el consumo de drogas.

En marzo de este año, el legislador también estuvo en el ojo de la tormenta cuando debió publicar un video en redes sociales pidiendo perdón por la cantidad de asesores que tenía contratados en el Congreso: 60 a su cargo. Después del papelón, anunció que los reduciría a 23.

Fuente: El Destape