Si algo le podría faltar a los comentarios racistas y xenófobos de un político para desprestigiarse, es que los argumentos objetivos para sostener sus ideas sean falsos. Todo esto lo logró Miguel Ángel Pichetto, el compañero de fórmula de Macri: según el candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, casi 6,5 de cada 10 pesos del presupuesto van a "planes", pero los datos oficiales indican que sólo se destinan a ese propósito unos 50 centavos por cada 10 pesos de inversión del Estado. 

Ayer, en una entrevista con radio La Red, el senador nacional que abandonó el peronismo para acompañar a Macri disparó duras palabras contra quienes se manifestaron para pedir la emergencia alimentaria. "Estos pibes quieren hacer la revolución cubana", afirmó, para luego pegarle a los piqueteros, a una mujer peruana y acusar al país de estar "enfermo".

"Es una de las causas del endeudamiento público: mantener el sistema de seguridad social en la Argentina. El 65% del total del presupuesto está comprendido ahí: en planes, piqueteros, cooperativas de la pobreza, cartoneros, multinacionales del cartón, en fin”, lanzó Pichetto, como si tuviera datos que respaldaran la cifra precisa que lanzó. 

Pero mintió, precisamente no tenía datos, al menos no verdaderos: según desmenuzó el sitio Chequeado, la asistencia social -que incluye diversos tipos de planes, becas e incluso los programas de fomento de la economía social- representa alrededor del 5% del presupuesto, muy lejos del 65% del que habló Pichetto.

La Seguridad Social en la Argentina representa un 49% del presupuesto nacional total, aunque alcanza el 60% si no se incluye lo que está previsto pagar de deuda pública ese año. Sin embargo, la falacia intencional del candidato a vice de Macri es que la gran mayoría de esos fondos se destinan a las jubilaciones y pensiones, y no a "planes, piqueteros, cooperativas de la pobreza, cartoneros, multinacionales del cartón".

Las jubilaciones representan el 34% del presupuesto y son el gasto más importante del gobierno nacional. Para 2019 está planificado un gasto de $1,4 billones en prestaciones previsionales. En cambio, los diferentes programas sociales suponen montos muy pequeños: la promoción y asistencia social representa el 1,82% del presupuesto e incluye a los programas que manejan el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, la Agencia Nacional de Discapacidad y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, entre otros organismos.

Si a eso se suma el presupuesto destinado a la Asignación Universal por Hijo, que no está incluida en el ítem ya que depende de Anses, el total llega a 4,7% del presupuesto, muy por debajo del monto señalado por el senador y candidato.

“La parte más importante del presupuesto es el gasto público social, que incluye educación, salud, asistencia social, y lo más fuerte es la parte de seguridad social, específicamente lo que tiene que ver con jubilaciones y pensiones”, explicó a Chequeado Rafael Flores, especialista de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).

Fuente: Política Argentina