El diputado macrista, Eduardo Amadeo, se refirió así a una de las mas brutales megadevaluaciones que sufrió la Argentina desde el Rodrigazo hasta esta fecha. Sucede que el legislador ahora tiene que justificar la medida que analiza por estas horas el gobierno que tiene que ver con la reposición de las retenciones a las exportaciones agrarias, y que ya genera un amplio rechazo en el sector del campo.

Según explicó el legislador, el campo tiene que ayudar al resto de la sociedad, ahora que las condiciones son más favorables para ese sector.

Sucede que con un dólar en ascenso y en torno a los 40 pesos, el campo más que duplica su rentabilidad y obtiene márgenes de ganacia extraordinarios. Por eso el gobierno ya decidió que impondrá las tan rechazadas retenciones a los granos de trigo y maíz -es estos moentos se estudia cuales serán los procentajes, que podrían alcanzar 10 puntos- y suspenderá la baja en el poroto de soja.

Lo que resulta patético, es que el diputado no logre escindir su rol de productor agropecuario de su rol como legislador, que por un lado ve como engordarán sus bolsillos, mientras la sociedad tendrá que volver a pasar hambre frente a una fuerte alza de precios producto de una inflación incontrolable.

En tanto, la Sociedad Rural advierte que “el cambio de reglas de juego sería malo”

“Si necesitamos generar más dólares, lo que tenemos que hacer es seguir dándole la posibilidad al campo de que exprese todo su potencial”, dijo Daniel Pelegrina, presidente de la entidad agropecuaria.

“Vemos con preocupación, de nuevo, la escalada, pero confiamos en lo que el Presidente tiene en su cabeza y nos ha transmitido. Ya se probó por el lado de las retenciones y fracasó. Si nosotros necesitamos revertir el déficit comercial, generar más dólares, lo que tenemos que hacer es seguir dándole la posibilidad al campo que exprese todo su potencial. El cambio de reglas de juego en este momento sería malo para ese potencial”, se quejó el Pelegrina.

Lo cierto es que este decisión, correcta, que tomará el gobierno tendrá secuelas impensadas en un sector que vio en la figura de Macri, un aliado que venía a repara todo el daño que dicen les hizo el kirchnerismo. Las heridas se verán más temprano que tarde y la relación entre el gobierno macrista y el campo ya no será la misma. En argentina, por más que digan que un impuesto es temporal, la historia demuestra que llegan para quedarse. El tiempo dirá.

Fuente: Portal de Noticias