El ministro de Finanzas Luis Caputo, aseguró que la deuda bruta alcanzaría niveles cercanos al 58% del PBI, pero que esto no atentará contra la sustentabilidad.

A fin de año, la deuda bruta alcanzaría niveles cercanos al 58% del PBI, según sostuvo ayer el ministro de Finanzas, Luis Caputo. Este porcentaje igualaría al de fines de 2005, luego del primer canje de deuda articulado por Lavagna.

Con el objetivo de poder comparar, se le consultó acerca del nivel de obligaciones que recibió el gobierno de Macri en diciembre del 2015. Con una retorica ya conocida, el ministro apeló a la falta de confiabilidad en los números. Explicó que era difícil hacer una comparación porque "existía un menjunje de números que no decían nada". En rigor, el estado de la deuda para fines de 2015 no incluía las obligaciones con los holdouts, a los que se pagó u$s 9500 millones en abril de 2016, tras el acuerdo alcanzado.

Caputo defendió que "mucho se habló de sustentabilidad durante el año pasado". Y sostuvo tajante: "No hay festival de bonos, la sustentabilidad está garantizada; y no lo digo yo si no que lo puedo mostrar en números".

Luego de haber expuesto sobre el programa financiero para este año y detallar las salidas planeadas la próxima semana para conseguir fondeo, buscó minimizar las colocaciones. "En general, la mayoría de las veces se emite para refinanciar deuda", justificó.

También dijo que la deuda neta medida como porcentaje del PBI es la más baja de todo América latina, y que representa sólo un tercio de la de Brasil. "Estamos lejos del problema de sustentabilidad. Si se midiera en términos brutos, es una de las más bajas de la región", dijo. Demostrando que el nivel de desendeudamiento recibido es el que les permite la actual emisión de bonos sin afectar la estabilidad.

"Aún financiando esta transición hacia el equilibrio fiscal, no se va a llegar a los 40 puntos de deuda sobre PBI; va a ser en torno a 36%, más o menos", aseguró. El Gobierno, en un plan que busca reducir el déficit primario año a año (este año la meta es de 4,2%, aunque en un principio el planteo era alcanzar un 3,3% en 2017), intentará llegar a un equilibrio fiscal en 2019.

Acerca de otro factor que hace a la deuda, que es la capacidad de refinanciar, reconoció que hay shocks que pueden afectar. "Nuestra reacción fue reducir ese riesgo lo máximo posible", sostuvo, y en ese sentido, reiteró que por eso la intención oficial es buscar conseguir el 65% de la financiación necesaria para 2017 en enero.

Consultado sobre cómo estará el mercado luego de la asunción de Donald Trump, reconoció que "nadie sabe lo que puede pasar; tenemos la obligación de ser cautos".