El diputado del Frente Renovador comparó de esa manera las políticas económicas de Cambiemos con las utilizadas por la dictadura cívico-militar y los años de neoliberalismo. Además advirtió que el “error más complicado” sería que este año vuelva a caer el poder adquisitivo del salario.

El legislador nacional y ex titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Ignacio de Mediguren en declaraciones ofrecidas hoy a un programa de radio a la apertura de importaciones anunciada por el gobierno de Cambiemos.

El legislador nacional y hombre del massismo, ejemplificó: “Si algo transparente en Argentina es el precio de la carne. Cuando el productor de carne manda su hacienda a Liniers, él no puede hacer nada, se la rematan, el precio que sale, sale. Si usted la respuesta que le da es abrir la importación, ¿quién va a importar? ¿El carnicero de la esquina su casa? No. Va a importar el mismo supermercado o el mismo frigorífico que la distribuye. Conclusión: el precio no va a bajar, bajará un 10 o un 5 por ciento, porque la rentabilidad va a quedar en el importador y usted mató al que produce la vaca, que es el que en definitiva hay que alentar para que produzca más vacas y baje el precio. Cuidado con utilizar una herramienta para lo que no debe ser utilizada”.

De Mendiguren consideró que el gobierno “va a lo más fácil”, a un “viejo concepto” que es el de “abrir las importaciones como (José Alfredo) Martínez de Hoz, (Domingo) Cavallo y creer que todo se regulariza. Y está claro que cuando uno tiene una economía en recesión, caída del nivel de actividad, que no genera empleo, lo primero que tiene que priorizar es el empleo local, que es el que paga un salario para que pueda haber consumo”.

“En este tema puntual” (de las importaciones), y aun obrando “en buena fe”, el oficialismo se compara en su política con la aplicada por los ministros de Economía de la dictadura y el menemismo.

Consultado sobre el aumento de las compras en el exterior por parte de argentinos, como por ejemplo en Chile, el diputado respondió que “Argentina, producto de retraso cambiario, de una presión tributaria inédita, de los altos costos de logística y financiero, quedó cara”.

Además, el diputado dijo que lo “preocupa la implementación” del modelo económico de Cambiemos. “A veces el gobierno tiene errores gruesos. El error más complicado que podría pasar es que este año vuelva el salario a perder poder adquisitivo, porque entonces el nivel de actividad va a ser muy difícil de mantener”, finalizó.