El funcionario del Ministerio de Seguridad indicó que el fusilamiento del joven en Bariloche fue producto de un intercambio de proyectiles, a pesar que las pericias revelaron que Nahuel no tenía restos de pólvora en las manos.

El polémico y justificador serial de los casos más rimbombantes de gatillo fácil o de fusilamientos realizados por las fuerzas de seguridad, Gerardo Milman, ahora aseguró: “Nosotros tenemos la convicción de que los prefectos actuaron en un conflicto armado y hubo un tiroteo que lamentablemente terminó en el fallecimiento", en referencia al asesinato por la espalda de Rafael Nahuel.

Nahuel fue asesinado por la espalda en Bariloche a manos de efectivos del Grupo Albatros de la Prefectura Naval, quienes se encargaron de disparar en al menos 144 oportunidades.

Tras esa declaración, Milman indicó que "por supuesto uno se puede equivocar en la convicción, como se puede equivocar el que acusa, ahora...¿al que acusa lo dejamos decir lo que quiera?".

Según las pericias balístias  el joven de 21 años no tenía pólvora en sus manos, el funcionario remarcó que "el juez no dijo nada. No concluyó el informe. No terminó el informe. El Centro Atómico no sabe a quién pertenece cada una de las muestras. Son anónimas".

Milman también es tristemente recordado por justificar el accionar de las fuerzas de seguridad  en el asesinato del nene de 12 años en Tucumán y del fusilamiento a otro joven en el barrio porteño de la Boca realizado por el policía Luis Chocobar.

En el primero de los casos, Milman calificó con un 10 al fusilamiento del nene Facundo Ferreira. "Le pongo un 10, no porque todo esté bien sino porque pone todo el empeño y todo el esfuerzo para mejorar las condiciones de seguridad", había expresado; mientras que en el segundo de los casos volvió a justificar: "Supongamos que Chocobar no estaba ¿Qué pasaba? Teníamos un ciudadano en la Boca muerto y el delincuente vivo".

"Claro que se puede tirar por la espalda, no puede matarlo. Chocobar le pegó debajo de la cintura y tuvo la desgracia que la bala subió por arriba y le provocó un daño en los órganos que a los cinco días produjo la muerte de ese chico", dijo al referirse a Juan Pablo Kukoc, de 18 años, asesinado por Chocobar mientras escapaba de un robo.

Además, Milman negó que exista un incremento de los casos de gatillo fácil, tal como lo vienen denunciando la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) y otros organismos de derechos humanos y explicó que "en el 2017 hay la mitad de civiles fallecidos por las fuerzas de seguridad que los que había en el 2014”.