La medida de fuerza adoptada por los gremios resolvió llevar adelante un cese de actividades por 72 horas para exigir la inmediata reincorporación de los empleados cesanteados y movilizarse mañana a la sede central en Capital Federal.

El plan de lucha comenzó el viernes pasado, cuando el Sindicato de Empleados de la Ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria (Secasfpi), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la  la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (Apops) protestaron ante los despidos, que ya suman más de 80 y tuvieron lugar en las diferentes delegaciones que la  Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) posee en la provincia de Buenos Aires.

Ante el alto acatamiento a la jornada de asamblea permanente sin atención al público realizada el lunes pasado a raíz de los despidos en ese organismo estatal, se llamó a una movilización a la sede central de Córdoba 720 para mañana jueves.

“No vamos a permitir que se trasladen los costos del ajuste al conjunto de los trabajadores, vamos a transformar cada escritorio en una trinchera”, exclamó Carlos Ortega, secretario general de Secasfpi.

En este sentido, sostuvo que “por esta razón, nos vamos a estar movilizando el próximo jueves a la sede central de ANSeS en Córdoba al 720 para exigir por la reincorporación de los compañeros despedidos injustamente”.

“El pasado jueves 1 de febrero comenzamos a recibir telegramas de despidos de compañeros de planta permanente con más de diez años en la ANSeS, por eso dispusimos el estado de asamblea permanente sin atención al público y decidimos confirmar la movilización ante la falta de respuestas por parte de los funcionarios”, amplió el referente sindical.

Luego planteó que “vemos una contradicción en la política del Gobierno: nos quieren convencer de que la economía está creciendo, pero al mismo tiempo despiden mano de obra calificada y con experiencia. Esto es un nuevo intento por destruir la seguridad social nacional, inclusiva y del Estado”.

“Lo que hay es un ataque directo a la seguridad social en su conjunto a través de distintos frentes”, expuso, para luego enumerar: “la reforma previsional que apunta a los sectores más vulnerables, la emigración de programas (Progresar, Conectar Igualdad, ProCreAr), el desfinanciamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y el achicamiento de la Caja del organismo y de la planta de trabajadores”.

“El recorte presupuestario está llevándonos por el camino de la destrucción total del organismo, que debería ser un bastión para que cada vez más argentinos se sientan incluidos y hoy hay una política de despidos que amenaza directamente la estabilidad de miles de familias en todo el país”, sentenció.

En el organismo circuló el rumor de que, lejos de detenerse, los despidos irían en aumento hasta llegar a los 400.