La Cámara de Diputados aprobó en general por 152 contra 75 votos el proyecto de ley de reforma electoral, que contempla el voto electrónico desde los comicios 2017, la paridad de género, y establece cambios en las PASO.

Durante el debate del proyecto, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Pablo Tonelli (PRO-Cambiemos) afirmó que el sistema actual "está agotado" y que el proyecto de reforma electoral impulsado por el gobierno nacional que se debate en la cámara baja busca dotar "de mayores garantías y seguridades" al que está en vigencia.

Por el radicalismo "Esta es una reforma política, innova, y regula a los partidos, a los candidatos y la relación Nación-provincias; por eso apoyamos la paridad porque es necesario, y porque el cupo constituyó un techo", remarcó Carla Carrizo.

Desde la oposición, los diputados del Frente para la Victoria-PJ, Diana Conti y Juan Pedrini, manifestaron un "rechazo absoluto" al dictamen del proyecto sobre reforma electoral, aunque destacaron que esa bancada "respalda la paridad de género".

Desde el massismo, la diputada Carla Pitiot señaló que la reforma "servirá para ampliar derechos y mejorar las reglas del juego".

Por el bloque Justicialista, Pablo Kosiner salió al cruce de quienes cuestionan el sistema de boleta electrónica, al afirmar que "pensar que se hacen estas reformas políticas para robar o hacer fraude es menospreciar la voluntad del pueblo argentino".

En las últimas semanas se conocieron numeroso informes de manipulación de datos sobre votaciones electrónicas, incluida la experiencia que se realizó en la Ciudad de Buenos Aires, lo que había encendido una luz de alarma sobre el avance de esa modalidad