El presidente presenta el proyecto para generar inversiones en Vaca Muerta a costa de la reducción de los salarios de los trabajadores petroleros.

Mauricio Macri se adjuntó como un logro la primera flexibilización laboral obtenida durante su Gobierno. En un acto realizado en Casa de Gobierno, presentó el acuerdo con el sindicato de los trabajadores petroleros para modificar el convenio colectivo de trabajo a cambio de una promesa de mayores inversiones de parte de las empresas.

Así mismo felicitó especialmente a los trabajadores petroleros, representados por el senador neuquino Guillermo Pereyra, del MPN. Es que el proyecto tiene como plataforma fundamental el no reconocimiento de horas extras, lo que consiste en una reducción de salarios como forma de bajar el coste laboral. Además, incluye la eliminación de retenciones a la exportación de petróleo y una baja en la carga tributaria provincial. El impacto será una pérdida salarial del 30 % para los trabajadores petroleros neuquinos.

Para abordar semejante tarea, El Presidente le encargó a Aranguren que delineara una batería de medidas con el objetivo de bajar los costos. Lo hizo con el gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, y el presidente de YPF, Miguel Angel Gutiérrez. La bendición más buscada la obtuvo del senador Guillermo Pereyra, que también es secretario general del sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa.

Para tentar a los sindicatos con la creación de empleos, en YPF les confiaron que había dos gigantes petroleros prestos a firmar cheques por miles de millones de dólares. Pero demandaban alguna modificación -en el mundo de los contratos,  la famosa "adenda"- al convenio laboral, que sería solo para Neuquén y en exclusivo para yacimientos no convencionales.

A cambio, los gremios aceptaron que “todo personal que esté en condiciones de jubilarse” se adhiera al beneficio previsional. Además habilitaron la reubicación de trabajadores “en forma temporal o permanente en tareas diferentes a las que venían realizando”. Admitieron la ampliación de los horarios de trabajo, permitiendo que el montaje y desmontaje de equipos se llevara a cabo durante la noche, y que “en una misma operación se den tareas simultáneas a los efectos de hacer más eficientes los tiempos operativos”, abriendo las puertas de la polifuncionalidad, algo que hasta ahora  había sido rechazado por la conducción sindical. También se previeron medidas contra el ausentismo laboral, preocupación empresaria que el presidente Macri ha hecho suya en varias oportunidades.

En el contexto de la baja del precio internacional del crudo, los CEOs petroleros afirman que ajustar costos es vital para la viabilidad de la explotación no convencional en el país, y para eso apuntan sus cañones contra los “costos” laborales.