Un uniformado de la Policía de Mendoza le apuntó y disparó a una mujer que tenía una nena de dos años en brazos, la cual sufrió varias heridas en el rostro por los perdigones y le tuvieron que dar seis puntos de sutura, tiene también otra herida en la cabeza. 

Según afirmaron, su madre tuvo más de 10 heridas entre el cuello, el pecho, el abdomen y los brazos. Mientras que otra menor de edad recibió un perdigón en el ojo y tiene comprometida la vista. 

Estos acontecimientos sucedieron en medio de un operativo de la policía mendocina en la localidad de Pedro Molina, que pertenece al departamento de Guaymallén. Allí, en medio de la represión y las protestas de los vecinos, un efectivo policial le acertó en pleno rostro a la niña que estaba en brazos de su madre.