El gobierno decidió dar de baja la construcción de una represa en Neuquén, que ya había sido adjudicada a un consorcio liderado por el empresario Eduardo Eurnekian y capitales alemanes. El motivo: que el acuerdo con el FMI "impide" iniciar obras nuevas. 

Así lo aseguró el vicejefe de Gabinete Gustavo Lopetegui, según informaron La Nación y La Política Online. "El país no está en condiciones de afrontar ese gasto", siguió el funcionario. Los dictados del FMI empiezan a impactar sobre qué obras se pueden hacer y cuáles no. 

El hecho ocurrió mientras los empresarios alemanes involucrados en la obra estaban en el país. Pensaron que iban a firmar el convenio definitivo, lo que finalmente no pasó. El gobierno nacional quiere profundizar el ajuste para avance el acuerdo con FMI. 

Por su parte, desde el gobierno de Neuquén cuestionaron la decisión del macrismo. "Mientras el Gobierno Nacional premia con tasas de interés superiores al 40% para sostener ganancias improductivas del mercado financiero, le baja la persiana a una inversión genuina de 2.200 millones de dólares que iba a generar en Neuquén entre 7.000 y 8.000 empleos en Neuquén, porque tiene que cumplir con la reducción de gastos que acordó con el FMI", aseguró Rolando Figueroa, vicegobernador del Movimiento Popular Neuquino. 

Y agregó: "Es una noticia triste y una mala decisión de un Gobierno que desecha una obra clave para los neuquinos. Y lo hace desde una visión miope y centralista. Además, fue un papelón diplomático, (a los empresarios alemanes) los hicieron viajar desde Alemania para decirles que Argentina ahora no puede poner dinero", subrayó.