A 11 años de la desaparición forzada de Jorge Julio López y a 48 días de la de Santiago Maldonado, organismos de derechos humanos, agrupaciones políticas y movimientos sociales marcharon en distintos puntos del país.

“Estamos pidiendo por mi viejo y por Santiago”, dijo Rubén López, hijo del testigo del juicio contra el genocida Miguel Etchecolatz, al movilizarse desde Plaza Moreno hasta los tribunales federales de La Plata, y agregó que “acá no hay uno más desaparecido que el otro, son dos contextos distintos, dos gobiernos diferentes, diferentes modos de actuar”.

López fue secuestrado y desaparecido por segunda vez el 18 de septiembre de 2006, cuando tenía previsto concurrir a los alegatos de la querella en el juicio contra Etchecolatz.

“Nosotros siempre estuvimos contenidos hasta diciembre del 2015 por el gobierno nacional y provincial. En el caso de Santiago, sus familiares están esperando que los llamen desde el gobierno y los apoyen pero no con algo actuado, fingido, pedimos que sean sensibles y que acompañen a las familias”, subrayó el hijo del testigo.

Desde Esquel, donde también marcharon, la familia de Santiago Maldonado se solidarizó con Rubén en un nuevo aniversario de la desaparición de su padre.

“Hoy todas las marchas son por Julio López. Por desgracia ahora sumamos a Santiago. Para Rubén López un abrazo grande y muchas gracias por todo el apoyo que me da. Que aparezca Santiago cuanto antes”, dijo Sergio Maldonado, hermano del joven de 28 años desaparecido desde el 1 de agosto, durante la represión de Gendarmería en la comunidad mapuche de Cushamen.

Esta tarde hubo además una masiva movilización en la ciudad de Buenos Aires, desde el Congreso a Plaza de Mayo, organizada por el espacio Encuentro, Memoria, Verdad y Justicia bajo la misma consigna de las otras marchas: “Aparición con vida de Jorge Julio López, ¿Dónde está Santiago Maldonado?”

En ese marco, llamó la atención que un pequeño grupo de encapuchados arrojara dos bombas molotov sobre uno de los ingresos de la Legislatura porteña y apedreara el ventanal de un restaurante cercano.

Los incidentes de este lunes fueron muy similares a los montados tras la última marcha por la aparición con vida de Maldonado, cuando la Policía porteña reprimió y llevó adelante una cacería de manifestantes con un saldo de 31 detenciones.