El gobierno de la Ciudad anunció con entusiasmo la reapertura del Centro Cultural Recoleta, con una fachada que luce, por lo menos, polémica.

Quien se refirió al tema, y no dudó en disparar todo tipo de calificativos, fue nada menos que uno de los arquitectos que crearon la imagen que -hasta ahora- teníamos del CCR, Jacques Bedel. 

"Me parece el mamarracho más grande que vi en mi vida. Esto se hizo hace 40 años y se suponía que era un centro cultural, no un circo. No un centro de diversión payasística. Violar un edificio de esa forma no es ser actual. No pasa por ahí. La principal razón de ser, cuando se hizo, fue permitir que la gente del interior expusiera sus obras. Se ha desvirtuado esa primera idea. Es una afrenta. Lo transformaron en un circo con burbujas de champagne”, dijo.

La polémica reconfiguración de la fachada fue responsabilidad del diseñador Yaia (Julio Cesar Battistelli), famoso en el ambiente del diseño por sus trabajos para marcas de zapatillas.

Quizá por este curriculum es que la Ciudad lo convocó, teniendo en cuenta que la intención de la administración de Larreta fue darle un perfil juvenil al centro cultural. Según confesó Yaia, para su particular intervención tomó ideas de canciones de grupos como Los Palmeras, Red y Babasónicos.

Fuente: Clarín, Infonews